Amin, que entró a la hora de juego, intenta escapar de la marca de un defensor arousano. | // I.O.

Con un remate franco de Isi en el segundo palo lejos de los postes acabó el acoso de la UD Ourense sobre la puerta de Manu Taboas. Se consumaba una derrota fraguada muy al comienzo, cuando Mon colocó la pelota desde la frontal por encima del guardameta. Poco, muy poco que reprocharle al jovencísimo Dani Sampayo, que se jugó los bigotes muy poco después ante Pedro Beda y más adelante ante Fajardo. Dos derrotas en dos partidos, esto acaba de empezar pero esta temporada todo es más corto. Sin tiempo para lamentaciones, el Barco, ya cuatro puntos en el bolsillo, asoma por la puerta.

Es el Arosa un equipo hecho, es la UD Ourense otro en construcción. Tiraron de pico y pala los rojillos, el problema era intentar derribar con poca herramienta un edificio muy bien sujeto. Buscaron y buscaron los locales, por allí, por allá, con un triple cambio incluso, pero la contundencia de unos no la tienen los otros. “Era un partido para calibrar el carácter y la personalidad”, remarcó al final Rafa Sáez. Mucho trabajo por delante en la ‘casa Couto’, con el tiempo justo.

Nico por el lesionado Varo y Vieytes en el centro de la defensa en el puesto de Villa. También entró Charly respecto a Cangas, por Isi. Champi lo intentó por todos sitios y de todas las maneras, hubo momentos en los que parecía que en el campo había tres o cuatro en vez de uno. Muy activo también De Dios y pegándose contra todos Hugo García en el papel de malo.

Carácter, carácter reclamaba Sáez a su equipo. Por mucho que el Arenteiro esté llamado a cotas altísimas, la derrota dolió. Había que remediarla rápido y Ourense suponía la primera oportunidad.

Sin gol no hay paraíso y sin remate menos aún. Se añoran las cabalgadas de Arce y los goles de Marquitos, ahora en otros campos y para otro bando. Empuje no faltó, hubo momentos, muchos, en los que el Arosa bastante tenía con sacarse la pelota de encima. Pero arriba tiene futbolistas desequilibrantes, que de un despeje sacan un control y un remate. Lo que le falta a los rojillos.

Un volantazo

Tampoco un volantazo cambió las cosas, a la hora de juego entraron de golpe Tiago, Migui y Amin. El empuje no bajó, Alfredo lo intentó y lo intentó, también a balón parado, pero el último pase rara vez fue sinónimo de ocasión de gol. Primeras urgencias de la remporada, no tanto por el fútbol propuesto, sí por los resultados, que dicen que la UD Ourense no ha arrancado.

Currás: “Más cosas buenas que malas”

“No ganar pero estar contento es algo contradictorio, pero no tengo nada que recriminarle al equipo, que ha estado intenso, dinámico y agresivo pese a que el gol ha condicionado el partido. Hemos metido al Arosa en su campo, algo nada sencillo. “He visto más cosas buenas que malas, lo peor ha sido no sumar”, resumió el entrenador de la UD Ourense.

Rafa Sáez: “La única respuesta era ganar aquí”

“Esperaba esta respuesta del equipo, la única respuesta era ganar. Nos llevamos tres puntos de un campo dificilísimo, había 75 sólo pero chillaban por 75.000. Hemos tenido la oportunidad de Pedro (Beda) para haber vivido otro partido, mucho más tranquilo, pero también nos viene bien haber sufrido. En una liga corta como ésta sumar de tres en tres es fundamental”, remarcó.