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fútbol

El Pabellón, en la boca del lobo

Celta, Deportivo y Lugo, entre otros, esperan a los ourensanos, prestos para pelear

Cándido Gómez, junto a sus futbolistas durante el entrenamiento del pasado jueves.

Cándido Gómez, junto a sus futbolistas durante el entrenamiento del pasado jueves. // Carlos Peteiro

Pendientes de los test, principios para la próxima semana, el Pabellón prepara como buenamente puede la nueva temporada, de nuevo en la división de honor juvenil. Es como meterse en la boca del lobo, en la competición le esperan entre otros Celta, Deportivo o Lugo.

"Aquí estamos, preparando el trabajo para los pollos", subraya Cándido Gómez, de nuevo al frente de los ourensanos. "Está claro que vamos a militar en una categoría muy exigente, pero es bueno para todos, era algo que le faltaba a esta ciudad. Ya lo estoy notando en estos días que llevamos de trabajo, la ilusión es tremenda, mucho mayor que la de otros años", añade.

"Partimos como uno de los equipos más débiles, acabamos de ascender. Pero el año pasado ya nos situaban abajo y acabamos ascendiendo, así que... Vamos a necesitar un esfuerzo máximo desde el primer día, también ser atrevidos, no puedes ganar si no lo intentas. Es verdad que hay rivales muy poderosos, pero nosotros vamos a intentar ganarles a todos, también a los digamos cocos. Al Celta ya le ganamos en Ourense en la penúltima jornada de la temporada pasada. ¿Cómo? No cometiendo errores y aprovechando los que tengan ellos, va a ser clave no dar un partido por perdido hasta el último minuto", se explaya Gómez, veterano ya de los banquillos, también del franjiverde.

Creérselo, apretar

"El salto de categoría es grande, pero nosotros seguimos a lo nuestro, sacar jugadores", relata Cándido. "Aquí de lo que se trata es de creérselo, de apretar mucho. Llevo como diez años entrenando en la división de honor y he acabado cuarto, quinto, pero también he descendido dos veces. Hay generaciones a las que por mucho que se esfuercen no les llega para mantener la categoría, o simplemente que ese año era difícil conseguirlo", recalca el entrenador ourensano.

"Meter chavales de aquí, sacar jugadores. La única manera para que puedan dar el salto a Tercera división es tener un equipo juvenil fuerte, el salto desde la liga nacional es demasiado grande. Por eso es tan importante haber vuelto a la división de honor", remarca Gómez, encantado de la vida de haber "cortado la sangría" de jugadores del Pabellón que ponían rumbo a las canteras del Celta o del Dépor. "Tres de los jugadores vienen a entrenar desde Coruña, desde el Celta tenemos a otro más", zanja

"Espero un Pabellón en la misma línea que el del año pasado, que en ningún momento pierda la cara. Hacernos fuertes en casa va a resultar clave, hemos de conseguir que el que quiera sacar puntos de aquí tenga que sufrir muchísimo. Debemos apostar por un equipo veloz, agresivo, vertical, rápido, ni las condiciones de los jugadores ni las del campo nos dan para un fútbol lento y demasiado combinativo", concluye Cándido Gómez.

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