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fútbol sala

Kike García y el fumando espero

"Me temo que esto va para largo", subraya el entrenador del Sala Ourense

Kike García, durante el partido que enfrentó en Os Remedios al Sala Ourense con el Ribeira. // Carlos Peteiro

"Aquí, pasando el domingo. Me temo que esto va para largo". Kike García, el entrenador de un Sala Ourense que como todos espera noticias para comenzar a trabajar.

"Desde luego que me daría con un canto en los dientes si la liga comenzase a mediados de octubre o incluso en noviembre, teniendo siempre muy presente que lo primero debe de ser la salud. De momento, estamos a la espera de los protocolos. Pero sí, con empezar en noviembre me daría por satisfecho", detalla el entrenador.

Porque usted tenía que estar ahora de pretemporada... "Sí, en ello estaríamos. Otro problema que se nos viene encima es que llevamos ya seis, siete meses parados, lo que quiere decir que cuando volvamos tendremos que aclimatar el cuerpo de forma progresiva, los esfuerzos elevados no serán posibles. Yo, y seguro que el resto de entrenadores, nos pasamos los días modificando cosas, corrigiendo, porque me da que no vamos a tener seis semanas antes del comienzo de la liga, bastantes si son cinco. Es que al final cada semana modificas la anterior", relata.

En las redes sociales del Sala Ourense se preguntaba este sábado si se debería empezar la temporada ante la actual situación derivada de la pandemia del Covid. Un 54,1 por ciento decía que sí, el 45,9 restante se inclinaba por el no. ¿Nos pueden las ganas? "Supongo que muchas respuestas afirmativas son de gente joven que hace deporte, al fin y al cabo son los menos afectados por la epidemia. Yo creo que no estamos calculando bien el riesgo, además que en Ourense el efecto de la enfermedad no es tan visible como en otras ciudades. Pero yo creo que sí, que nos pueden las ganas".

Lo que sí, no parte de cero, se conocen bien las caras... "La mitad del equipo lleva cuatro temporadas conmigo, algunos llevan tres, algunos llevan dos. No hay nuevos, no hay altas y tampoco bajas, estoy contento con esto, la continuidad quiere decir que las cosas se están haciendo bien. Mi mayor temor no son los sistemas de juego, en ese sentido tenemos unas bases sólidas, mi mayor temor es el tema físico después de muchos meses parados. La vuelta va a tener que ser paulatina, aquí no se trata de jugar un partido con los amigos, los entrenamientos más intensos no los vamos a poder meter de golpe. Pongámonos en que un jugador se rompe, por poco que sea, se pierde la pretemporada".

Se cumplen justamente dos semanas del último comunicado de la Federación española de fútbol hablando del comienzo de las competiciones. Siempre encajona un par de líneas para el fútbol sala. ¿Cuánto echa de menos tener entidad propia? "Mucho, el problema del fútbol sala es no tener una federación propia, pertenecemos al fútbol pero somos algo así como el hermano pobre. Es triste pero es así", responde García.

¿Y le gustaría que su equipo fuese profesional? "Me gustaría, pero no es viable. Nuestra categoría es la tercera del fútbol sala nacional, es muy complicado. Ya leí que se hablaba de la Primera división del fútbol femenino, la Segunda B, la Tercera incluso... En esas categorías, si no todos sí muchos viven del deporte. En la nuestra es inviable, no hay dinero".

"Lo que de verdad necesitamos es una varita mágica que acabe con este virus. Ésa debe ser la esperanza", concluye Garcia.

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