El 8 de marzo se paró el contador en la Tercera división. Hasta ahí llegó primero el Compostela, con el Ourense CF un punto por detrás y el quinto distanciado en dieciocho.

- Sólo faltaría que me diga que no quiere acabar la temporada...

- Claro, pero sobre todo porque sería lo más justo, se han jugado tres cuartas partes de la temporada y la clasificación dice de forma muy clara dónde estamos cada uno. Pero ahora mismo lo más importante es la salud, de cada uno de nosotros y del país y el mundo en general. Todos queremos volver a la normalidad, si puede ser pronto mucho mejor, pero con las mayores garantías posibles.

- Encerrado en su piso de Mariñamansa pasa las horas Pato Guillén, jugando pero a la vez padeciendo la fuerza de un niño de casi tres años. ¿Qué es peor, un carro de goles o lidiar con el nene?

- A encajar goles llevo muchos años acostumbrado, como padre llevo menos. Estoy disfrutando del tiempo perdido, cuando haces vida normal, entre entrenamientos y partidos no estás con él todo el tiempo que querrías. Pero sí, 'pelear' con él se hace duro.

- Se fueron al parón con el récord de ganarlo todo en casa roto, lo rompió la UD Ourense...

- Me molestó perder, pero como cualquier otro partido, como el del Lugo una semana antes o como cuando nos ganaron en el campo de O Couto en la primera vuelta. En ningún momento le hemos dado importancia en el vestuario a haber estado una vuelta sin perder, al número de minutos sin encajar gol, a ese récord de victorias seguidas en casa, en el día a día jamás hemos hablado de eso.