11 de noviembre de 2019
11.11.2019
fútbol - Tercera división

Al UD Ourense se le hace largo el partido

- La equipo rojillo termina pidiendo la hora en un partido que creyó haber dejado cerrado a raíz del tercer gol - El Rápido de Bouzas apretó hasta el final a base de acumular jugadores arriba, pero sin peligro verdadero

11.11.2019 | 03:11

Pidiendo la hora, como no podía ser de otra forma. La UD Ourense sacó adelante la visita del Bouzas con dosis de buen fútbol en la primera mitad y un puñado de precipitación en la segunda. Con los vigueses volcados en el segundo tiempo, los ourensanos dispusieron de contras perfectas para cerrar el partido. Las desaprovecharon una tras otra excepto la última. Con el 3-1 y los visitantes entregados, un remata de Edu Otero lo acabó metiendo dentro Pablo Corzo. Quedaban cinco minutos más la prolongación, un sinvivir pese a la falta de artillería de los olívicos.

Currás terminó plasmando sobre el campo una idea que le rondaba la cabeza desde que tiene a todos sanos, jugar con dos delanteros. Hugo García y Iago Blanco fueron los elegidos. Se complementaron bien, de manera que la primera asociación entre ambos acabó con el coruñés rompiendo a un defensa y el ourensano rematando demasiado arriba el pase atrás.

Con todo, la primera aproximación del Bouzas acabó en gol, un saque de esquina encontró el cabezazo de Costa en el primer palo. Una piedra más en el camino.

Los rojillos volvieron rápido a la carga, Josu se encontró una pelota rebotada en el área pequeña pero la empotró contra el portero. Era cuestión de tiempo, al cuarto de hora un despeje defectuoso del guardameta visitante acabó en Iago Blanco, que la alojó en la red como el que emboca una pelota de golf.

La UD Ourense marchó al descanso por delante gracias a la mejor jugada combinativa de toda la tarde. Champi se recorrió el área grande de lado a lado intentando filtrar la pelota. El primer intento lo rechazó un defensa, el segundo acabó en Hugo, que a modo boya de waterpolo abrió a la derecha para la entrada de Gabi, que puso el balón en la cabeza de Champi. 2-1.

El Bouzas se echó descaradamente arriba con el pitido de comienzo del segundo tiempo. Acumuló jugadores por delante del balón, pero peligro creó cero porque dejó claro ser más inocente que el asa de un cubo. Dejaba unos huecos enormes, autopistas que los ourensanos no supieron interpretar. Ansiosos, buscaban resolver con el primer pase, sin percatarse que un par de toques o tres podrían facilitar una llegada más clara y sobre todo con más efectivos. Se lió Pedrosa cuando tenía a Blanco solo, se lió Blanco en una iniciada por Champi...

Hasta que llegó la buena, a poco más de diez minutos del final. Esta vez Champi sí condujo bien y eligió bien abrir a la izquierda para Alfredo, cuyo centro lo interceptó con la mano Méndez. Penalti que Iago Blanco metió dentro a la izquierda del guardameta.

¿Partido cerrado? Para nada, una pelota suelta la cazó Edu Otero, cuyo remate acabó en la red previo toque en Pablo Corzo. Sin fuerzas, ni unos ni otros, los cinco minutos restantes más cuatro de prolongación se consumieron entre amonestación y amonestación, hasta llegar a catorce.

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