Javier Pardo era un hombre feliz 24 horas después de un rally de Ourense que peleó todo lo que pudo. "Viendo el nivel de los pilotos inscritos era impensable soñar con el podio", subraya el alaricano, que sin embargo se subió al tercer cajón del Supercampeonato y rozó el de la general de la edición 52 de la carrera ourenana -acabó cuarto-.

"Estuvimos por encima de las expectativas, el año pasado ya lo hicimos bien hasta que el coche dijo basta en el penúltimo tramo cuando íbamos terceros. Éste sí conseguimos acabar entre los mejores", detalla el piloto ourensano.

Y eso que un problema de frenos frenó a Pardo cuando iba como un disparo, cuando se había adjudicado los tramos de Vilar de Condes y Beresmo. Es hablar por hablar, ¿pero dónde cree que hubiera acabado sin esos problemas? "Terceros seguro y quién sabe si segundos incluso, porque estábamos muy cerca, a apenas siete segundos. Pero nunca se sabe, igual sin esos problemas nos habríamos salido de la carretera", relata.

Pardo compitió con un N5, con un potencial muy alejado de los R5 que pilotan los López, Pons o Ares. "No tienen nada que ver, un coche como el nuestro cuesta unos 125.000 euros, los R5 se van a más de 250.000... Es otro mundo, los R5 son una marca, vienen de fábrica, tienen muchos ingenieros detrás, corren muchísimo, los nuestros son coches hechos en casa, hechos en Coruña por el equipo AR Vidal...".

El Tour, el Giro, lo gana el más regular, pero las victorias de etapa son muy codiciadas. Y Pardo se llevó dos tramos... "Importa, mucho, los tiempos quedan ahí. Te dicen que no has ganado el rally por equis circunstancias pero que cuando has tenido la oportunidad de apretar lo has hecho", detalla Pardo, que se queda con la imagen de Suzuki. "El equipo dio una imagen espectacular, la que quiere y debe dar".

"El rally de Ourense se vive de otra forma, la cantidad de gente que lo sigue es algo increíble", finaliza el piloto ourensano.

Julio Bouzo, el presidente de la escudería Ourense, aún llegaba a media tarde "de la comida que hacemos todos los años con los cronometradores, les estamos muy agradecidos. Son muy importantes, sin ganar ni un céntimo de euro como dice la canción ahí están todos los años dando el callo. No por casualidad la seguridad de esta carrera es la mejor año tras año en España", asegura.

Bouzo califica la edición número 52 de la carrera ourensana "con un 8,5 sobre 10, siempre hay cosas que mejorar", a la vez que, remarca, no le sorprendió la victoria de Pepe López. "Entraba en mis pronósticos, Ares y Pons también habrían estado ahí de no haber tenido que abandonar".

Para Bouzo, lo mejor de la prueba lo protagonizó el ourensano Javier Pardo. "Estuvo espectacular, fue sin duda la mejor noticia de la carrera. Sin ese problema en los frenos traseros, quién sabe donde habría acabado".

Va más allá: "Cuatro pilotos de 22 años (López, Pardo, Blach y Efrén Llarena) representan un futuro envidiable".