07 de septiembre de 2018
07.09.2018

Menos pelota; mejores prestaciones

ä El Celta dispara más a portería que el pasado curso, pese a perder la posesión en todos los encuentros ä El equipo de Mohamed ha encajado tres goles menos y anotado uno más que el dirigido por Unzué

07.09.2018 | 04:12
Los jugadores del Celta trotan sobre el campo de entrenamiento durante la sesión matinal celebrada ayer por el equipo vigués en las instalaciones de A Madroa. // Ricardo Grobas

La posesión de la pelota, con largos ataques posicionales construidos desde la defensa, fue seguramente la seña de identidad más reconocible del Celta de Juan Carlos Unzué, que pagó en las primeras jornadas ligueras un alto precio por su fragilidad defensiva. Los celestes dominaron estas primeras jornadas los partidos, pero acabaron pagando peaje por gruesos errores defensivos que lastraron su despegue en la tabla.

Esta obsesión por el control del balón acabó pasando factura al equipo celeste, que perdió la desenfadada verticalidad que le distinguió en campañas anteriores bajo el mandato de Eduardo Berizzo y, pese al descomunal rendimiento ofrecido por su pareja de delanteros (40 dianas entre Iago Aspas y Maxi Gómez), concluyó el curso lejos de su objetivo y con 60 goles en contra.

En muy poco tiempo, Antonio Mohamed ha dado la vuelta al equipo como un calcetín. Con el argentino al mando, la tenencia del balón ha descendido de forma drástica sin que se resientan las prestaciones ofensivas del equipo que, de hecho, han mejorado.

La cuenta de Twitter Afouteza e Corazón, especializada en estadísticas del cuadro celeste, ofrecía ayer una reveladora comparativa del viejo y el nuevo Celta. Y los datos son concluyentes. El conjunto que dirige Antonio Mohamed ha perdido la posesión del balón en los tres partidos disputados (Espanyol, Levante y Atlético de Madrid), pero ha disparado contra el portal contrario en 43 ocasiones, con un promedio de 14,33 tiros por encuentro; frente a estos mismos rivales, el dirigido por Unzué realizó 40 disparos, (13,33 por choque), pese haber tenido más la pelota que el contrario en todos ellos.

El desglose de las cifras también es elocuente. El porcentaje de posesión fue del 48,4 ante el Espanyol, del 45,3 frente al Levante y casi del 50 por ciento (49,6) en el último duelo contra el Atlético de Madrid. El pasado curso la tenencia de la pelota fue del 71,4 por ciento contra los pericos, del 62,1, ante los granotas y del 67,5 frente a los colchoneros.

Si se analiza el rendimiento del Celta en las tres primeras jornadas ligueras, el equipo que dirige Mohamed sale también claramente favorecido en la comparación con el ofrecido por su predecesor, tanto en lo que respecta a puntos, como al balance en ataque y defensa. Todos los números mejoran.

Los celestes se van al primer parón de la Liga invictos, con 7 puntos en su casillero, merced a sus triunfos ante el Atlético y el Levante y al empate firmado contra el Espanyol en la jornada inaugural de la Liga. La pasada temporada, a estas mismas alturas de competición, el equipo vigués sumaba apenas un triunfo, en la tercera jornada ante Alavés, y había perdido los dos primeros encuentros frente a la Real Sociedad en Balaídos y ante el Betis en el Benito Villamarín.

El número de goles anotados es también mayor. Los celestes acumulan en los tres primeros compromisos ligueros cinco tantos, por los cuatro anotados la pasada campaña. Y el gol está también más repartido. Maxi vuelve a liderar provisionalmente el escalafón, con dos dianas, Iago Aspas y Pione Sisto suman uno cada uno, y otro lo marcó en propia meta el espanyolista David López en la primera jornada de Liga. El pasado curso el Celta anotó cuatro tantos, todos con la firma de Maxi, aunque el marcado en el Villamarín se lo concedió la Liga en propia meta a Víctor Camarasa.

Balance defensivo

Pero es en el balance defensivo donde más se está notando la mano de Mohamed. Los celestes han recibido apenas dos goles en tres partidos por los 5 recibidos el pasado curso en el inicio de Liga. Si se comparan los números con los rivales a los que se ha enfrentado este año, el equipo vigués sumó tres puntos menos que ahora (4), merced a su triunfo en el Ciutat de Valencia y a un empate frente al Espanyol en Balaídos, donde cayó ante el Atlético por 0-1. En cuanto al diferencial goleador, los celestes anotaron dos tantos menos que ahora y encajaron uno más.

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