El césped de O Couto sufrirá de principio a fin. El aspecto mejorado que presentaba en el tramo final de la temporada sufrió un retroceso debido a una avería en el motor del pozo que se utiliza para el riego. La lluvia ha frenado el deterioro, porque en algunas zonas ya rebrotaban los hongos y fue necesario aplicar un tratamiento, pero en cuanto vuelva el calor el campo se verá perjudicado si no se arregla el suministro de agua no clorada. Además de las inclementes temperaturas del verano, al terreno de juego le queda por delante el torneo Lito y los partidos decisivos de la Copa Diputación. El próximo sábado, a las 18.00 horas, el Ourense B tratará de hacer bueno el 1-0 que consiguió en la ida contra el Barbadás B. Arenteiro o Verín también aspiran a no perderse la final de junio.