La plantilla del Ourense al completo ha remitido a la comisión mixta que forman la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y la RFEF la documentación que acredita sus reclamaciones por las cantidades pendientes de cobro a 31 de mayo. En concreto se les adeudan cinco mensualidades, todas las correspondientes al año en curso.

Algunos jugadores han pedido extractos de los pagos realizados por el club desde el comienzo de la temporada 2013-2014, que en algunos casos han sido porcentajes (recibieron dos abonos de 600 y 500 euros) de las nóminas de noviembre o diciembre de 2013.

Mañana concluye el primer plazo habilitado por el sindicato de futbolistas para tramitar las denuncias. El segundo se cerrará el 25 de junio, la fecha en la que deberá estar en Madrid la documentación precisa para presentar la reclamación de aquellas cantidades cuyo vencimiento de pago se produzca el próximo mes. Esa nómina solo la percibirán los jugadores que están dados de alta en la Seguridad Social, mientras que los otros solo cobran hasta mayo.

La primera reunión de la comisión mixta se celebrará a mediados del mes de junio, cuando se examinarán y resolverán las reclamaciones de aquellas cantidades vencidas en mayo. El impago a más tardar el 30 de junio de las cantidades que apruebe la comisión conllevará el descenso de categoría del club deudor.

También tendrá como consecuencia la obligación de suscribir un aval en caso de que el club haya acumulado denuncias en dos de las tres últimas campañas. En la segunda reunión, prevista para los primeros días de julio, se determinarán los impagos que pueden conllevar la suspensión de los derechos federativos mientras no sean abonadas. Los clubes no conocerán el importe de la denuncias de mayo hasta el día 4 de junio y, hasta el 8 de julio, en el caso de las correspondientes al mes de junio.

De esta forma, si el Ourense quiere evitar el aval dispone de poco más de dos semanas para pagar o alcanzar un acuerdo con sus futbolistas para que retiren las denuncias y de un mes y una semana para eludir el descenso en los despachos.

La reclamación masiva retrotrae el pasado más moroso de la entidad. Denunciaron 10 jugadores a la conclusión de la temporada 2005-2006 y 21 cuando acabó la 2006-2007, en pleno proceso concursal. Ese factor marcó el repunte tanto en el número de denunciantes como en el montante de las reclamaciones, ya que se pasó de 60.000 a 255.000 euros en dos años.

Los incumplimientos se agravaron en los años previos al descenso a Tercera, ya que hasta entonces solo se registraron denuncias puntuales como la de Iván Parra (diciembre de 2004) o David Cabarcos (diciembre de 2006). En 2008 se evitó el descenso administrativo in extremis con una inyección de 200.000 euros. En su ciclo de cuatro años en la categoría autonómica, el Ourense apenas tuvo sustos con la AFE, pero el expediente dejó de estar limpio cuando seis jugadores que recibieron la baja a la conclusión de la pasada temporada denunciaron al club ante los retirados incumplimientos. Otros tres no lo hicieron y siguen a la espera de cobro.