Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Balonmano

Quique Domínguez: «No estuvimos a la altura, no dimos el nivel»

El técnico del Cangas admite que su equipo estuvo «muy por debajo» del Anaita «en esfuerzo e intensidad» | «Ganaron con justicia y toca levantarse», subraya

Javi García y Martín Gayo en una acción del encuentro copero entre el Anaitasuna y el Frigoríficos.

Javi García y Martín Gayo en una acción del encuentro copero entre el Anaitasuna y el Frigoríficos. / Óscar Aznar/Anaitasuna

Cangas

El Frigoríficos se lame las heridas. La dolorosa eliminación en la Copa del Rey ante el Anaitasuna ha dejado un amargo sabor de boca en un equipo cangués que, tal y como reconoce Quique Domínguez, «no estuvo a la altura» en ese encuentro. El técnico del cuadro cangués no rehúye la autocrítica y reconoce que «fue un muy mal partido, en el que no dimos el nivel en ninguna de las fases del juego. Estuvimos muy por detrás de ellos en esfuerzo, en intensidad... Ellos estuvieron muy acertados, pero en buena parte fue porque pusieron más ganas, más ilusión, desde el principio y a lo largo de todo el encuentro».

Desde la concentración del equipo, que ayer ya se desplazó a Logroño, donde jugará mañana partido de Liga, Domínguez admite que su equipo no se mostró cómodo en ningún momento del choque, incluso en esos primeros 15 minutos en los que la igualdad campeaba en el electrónico. Algo a lo que, por otra parte, no le encuentra explicación, porque esa salida de los navarros con una defensa muy profunda, presionando a la primera línea visitante, «era una situación que teníamos prevista, que estaba hablada y trabajada, y que, sin embargo, no fuimos capaces de gestionar».

El escenario copero ante un rival de División de Honor Plata no era algo extraño o atípico, y ya se había vivido en la primera ronda de la competición ante el Agustinos en Alicante. «Ya sabíamos que era un partido incómodo, complicado, en la cancha de un equipo que jugaba sin red y que podía arriesgar, ilusionado... Pero después hay que saber estar en el partido y nosotros no lo hicimos en ningún momento», señala, antes de añadir que «no supimos manejarnos dentro de esa incomodidad y de esa exigencia». La fotografía fue la de un Cangas «muy desdibujado y desacertado, muy por debajo de lo que requería el partido».

"No hay excusas. Ahora toca levantarse", señala

Contrariamente a lo sucedido en encuentros anteriores, en esta ocasión no hubo reacción por parte del equipo. El preparador pontevedrés llegó a solicitar dos tiempos muertos en apenas cuatro minutos en la segunda parte (42 y 46) sin que hubiese un atisbo de cambio de tendencia. «No fuimos capaces de volver. Tuvimos una minireacción en el segundo tiempo, con algo más de acierto, pero después volvieron los errores de lanzamiento, la falta de intensidad defensiva... Los tiempos muertos no nos sirvieron para cambiar mucho del partido», reflexiona.

Una de las cuestiones más dolorosas es que el mal partido de Pamplona llega en un momento en el que el Cangas parecía que estaba adquiriendo una cierta regularidad. «Por eso avisamos de que la Copa es otra cosa. Estábamos siendo más consistentes y compitiendo, haciendo algunas cosas muy bien. Por eso cuesta más entenderlo, porque aunque ellos den un plus por medirse a un Asobal tú tienes que mantenerte en tu juego», subraya.

Lo que tiene claro Domínguez es que «no hay excusas. Hay que entender las reglas y la competición, te pueden gustar más o menos, pero es lo que hay y debemos competir. Y la realidad es que vinimos con la intención de pasar ronda y no lo conseguimos. Nos ganaron con toda justicia y ahora toca levantarse».

Ayer el equipo tenía previsto entrenarse en Logroño, en una sesión que combinó recuperación física, trabajo táctico y, por añadidura, anímico a fin de levantar el vuelo y retomar la Liga ante un rival de cuidado en un gran estado de forma como el Logroño.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents