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Balonmano | Liga Nexus Asobal

El Frigoríficos reincide en sus pecados

Domínguez lamenta que tras buenos inicios su equipo entre en una fase de muchos errores

Santi López en una acción ofensiva del duelo entre EON Alicante y Frigoríficos.

Santi López en una acción ofensiva del duelo entre EON Alicante y Frigoríficos. / Ismael Corbí

Cangas

Un buen inicio dominando el marcador y un momento de apagón con acumulación de errores más o menos prolongado en el tiempo. Este es el guion al que se ha abonado el Frigoríficos del Morrazo en esta temporada, y que volvió a tener su versión más trágica en el partido del viernes ante el EON Horneo Alicante. La contundente derrota (34-24) deja al entrenador del cuadro cangués, Quique Domínguez, «un poco desconcertado por ver cómo esto se está repitiendo en las ocho jornadas que hemos disputado. Arrancamos bien, estamos por delante, con mucha seguridad en los primeros minutos, y mediada la primera parte se acumulan los errores de forma abultada con pérdidas, acciones en defensa, fallos en lanzamientos claros...». Un panorama que, resume, «pone al rival en mucha ventaja».

«Nos está pasando en todos los partidos y no somos capaces de reconducirlo. Nos desangramos aunque el equipo siguió luchando. Salimos bien en la segunda parte, podíamos ponernos a tres goles, pero luego volvieron los fallos de lanzamiento y las pérdidas, algunas provocadas por acciones del rival y otras por errores no forzados. Fueron 19 en todo en choque y son demasiadas», afirma el entrenador pontevedrés, que reconoce que la dinámica negativa acaba provocando «que juguemos de forma más acelerada y que estemos algo frustrados».

Defensivamente al Cangas le faltó la solidez de encuentros anteriores. «Creo que estuvimos irregulares y que nuestro mejor momento fue el comienzo de la segunda parte, cuando estuvimos muy bien y conseguimos recortar distancias», destaca. Admite asimismo que el cambio en el banquillo local –Roi Sánchez sustituyó a Fernando Latorre– le dio al EON Alicante la ventaja del factor sorpresa. «Algunas situaciones que jugaron no las habíamos visto, cosas que no teníamos preparadas y nos costó defenderlas. Puede ser que no tuviésemos la consistencia defensiva de otros días», manifiesta.

"El equipo va sobrado de actitud, ese no es el problema"

Ahí se notó en ciertos momentos una sobreatención sobre la posición del pivote, Iván Montoya, que dejaba espacio para los lanzadores de media distancia. «Hubo acciones en las que nos faltó cierta profundidad. Intuíamos que Montoya iba a tener un papel más protagonista, pero al final es la teoría de la manta. Si te cubres los pies no lo haces con la cabeza», afirma Domínguez. Y apunta a que «quien nos acabó haciendo daño fue su segunda unidad, con Escobedo y Aarón, que estuvieron muy acertados». Eso sí, se muestra convencido de que donde se perdió el encuentro fue en la faceta ofensiva, «con todas las pérdidas que les da opciones de contragolpe, de balones fáciles para jugar con mayor confianza». Pero también le concede mérito a un rival del que cree que su situación clasificatoria no le hacía justicia «porque tiene un buen equipo y un puñado de buenos jugadores».

Más allá del trabajo puramente táctico, tocará nuevamente hacer hincapié en el aspecto anímico, como sucedió tras la derrota ante el Guadalajara, amortiguada por el posterior triunfo en Torrelavega. «No hay una fórmula que garantice ganar y rendir bien», sostiene el preparador del Frigoríficos del Morrazo. Eso sí, subraya que «no es una cuestión de actitud, porque el equipo va sobrado de ella y de comportamiento, y es algo que lo agradezco y lo reconozco, pero es cierto que hay muchos errores y pérdidas que hay que corregir. Habrá mucho balonmano esta semana pero también una parte anímica, como hacemos siempre».

Rivero y Quintas pasarán pruebas para conocer su estado físico

Más allá del resultado adverso, lo peor del encuentro de Alicante fueron los problemas físicos con los que regresaron dos de los integrantes de la plantilla del Balonmán Cangas, Juan Quintas y Ángel Rivero. Ambos serán sometidos a pruebas diagnósticas en las próximas horas para conocer el alcance exacto de sus respectivas dolencias.

El capitán del Frigoríficos lleva arrastrando problemas en una de sus rodillas desde la pretemporada, y llegó incluso a tener que retirarse cojeando en un momento del partido. Aunque posteriormente pudo volver lo cierto es que después del partido se le reprodujeron las molestias, por lo que el club ha optado por curarse en salud y realizarle una resonancia magnética para saber la realidad de su posible lesión.

El otro inquilino de la enfermería canguesa es Ángel Rivero, lesionado en los primeros minutos de la reanudación. El cubano sintió un pinchazo en el tríceps de su brazo izquierdo en una acción defensiva ante Ander Torriko y pidió inmediatamente el cambio para ser tratado en el banquillo por el fisioterapeuta del Cangas. Luego pidió volver a salir, pero Quique Domínguez optó con buen criterio por reservarlo para evitar males mayores. Hoy se le harán pruebas para determinar el alcance exacto de su lesión. De cara al duelo del fin de semana ante el Atlético Valladolid su participación es dudosa.

Quienes serán baja segura son el operado Javi García y Arón Díaz, que se lesionó en el partido de Copa del Rey ante el Fundación Agustinos y que tiene un esguince de grado uno en una rodilla.

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