Entrevista | Nacho Moyano Entrenador del Frigoríficos del Morrazo

“El objetivo para el año es ser un poco más ambicioso y estar en la zona media”

El técnico asegura que “sería injusto darnos menos de un notable en esta pasada Liga”

Nacho Moyano, en la pista del pabellón de O Gatañal.

Nacho Moyano, en la pista del pabellón de O Gatañal. / Gonzalo Núñez

Nacho Moyano puso fin a su quinta temporada en el Frigoríficos del Morrazo cumpliendo con el objetivo de la salvación en un año en el que el equipo fue de menos a más y pasó del sufrimiento de la primera vuelta a la ilusión y la tranquilidad de la recta final, con una excelente racha de resultados que lo llevó a soñar con evitar el play down. El equipo solventó la eliminatoria ante el Burgos de modo inapelable, convirtiendo O Gatañal en una auténtica fiesta y dejando en el olvido todos los momentos complicados. Tanto, que el madrileño le otorga un notable a la temporada.

Relajado y aliviado, pero ya con la mirada puesta en la próxima temporada, Nacho Moyano hace balance de la campaña que acaba de finalizar, en la que cree haber sentado las bases de un esperanzador proyecto.

– ¿Bien está lo que bien acaba?

– Al final, el no haber podido evitar el play down te deja una cierta sensación amarga, pero lo cierto es que el objetivo se ha cumplido, hemos hecho una segunda vuelta de 17 puntos, siendo el séptimo mejor equipo de este tramo. Eso habla muy bien de muchas cosas que hemos hecho, aunque sigo pensando que no ha habido mucha diferencia entre la primera y la segunda vuelta más allá de los resultados.

– Uno ve la clasificación, con 24 puntos, a uno solo de Torrelavega, Cuenca, Puente Genil y Benidorm, y casi se olvida de que hubo momentos de mucho sufrimiento.

– Cierto, porque la primera vuelta fue dura. No dábamos con la tecla. Competíamos en muchos partidos, pero constantemente nos salía cruz. Puntuamos en seis partidos, que con cinco goles más nos habríamos ido a los 12 puntos. Pero nos quedamos con 7 sin saber muy bien cómo se escaparon.

Nacho Moyano, en su despacho en el pabellón de O Gatañal.

Nacho Moyano, en su despacho en el pabellón de O Gatañal. / Gonzalo Núñez

– En la primera vuelta apenas le daba un aprobado al equipo. ¿Qué nota le pondría ahora al equipo?

– Un notable. No le doy el sobresaliente porque la primera vuelta nos lastró mucho, pero sería injusto darnos menos de un notable. Creo que hubiésemos firmado todos sumar 24 puntos, porque nadie se hubiese imaginado estar en promoción con ese registro. Lo que ocurre es que hubo dos equipos que se quedaron muy descolgados, y contra ellos perdimos tres puntos en la primera vuelta. Con ellos estaríamos hablando ahora de otra cosa.

– En la promoción sí que no hubo ni el más mínimo sufrimiento.

– Ya no es solo eso. Aquí íbamos cinco arriba y empecé a ver cosas de cara al año que viene y a dar premio a los jóvenes con el partido aún abierto. Creo que si acelerásemos también habríamos ganado el partido. Aquí estamos poco acostumbrados a estar tranquilos.

"En Burgos se vio el culmen de todo el trabajo"

– El partido de ida en Burgos fue de los mejores del año, con una concentración máxima y brillando en todos los aspectos del juego.

– Llegamos a ese partido en un momento anímico ideal en la dinámica de grupo y en un momento de juego muy bueno. No se notó en el duelo previo de Copa, porque el rival era el Barcelona, pero en Burgos se vio el culmen de ese trabajo. Todo te sale bien y el equipo dio una muestra de madurez que hay que aprovechar para el año que viene.

– Sin embargo, el equipo llegó a estar con una sola victoria en 21 jornadas y usted ha reconocido su frustración en ese momento, llegando a pensar en tirar la toalla.

– Es que tú crees que estás haciendo bien las cosas, el equipo trabaja y no ves nada malo, pero los resultados no acompañan. Cuando pasa eso pensé que no sé si podré meterle más horas o hacerlo mejor y darle la vuelta la situación. Quedamos todo el equipo, nos dijimos las cosas a la cara y eso fue positivo. Revertimos la situación sin cambiar lo que estábamos haciendo.

"La copa nos ayudó a liberar la mente"

– Lo que no ha cambiado es el idilio que este equipo mantiene con la Copa del Rey, y eso a pesar de que parecía que “molestaba” en el camino hacia la salvación.

– Este año la segunda eliminatoria parecía molestar por ser justo antes del partido ante el Sinfín, pero sin embargo nos ayudó a liberar la cabeza, nos distrajo de pensar solo en esa final. Y luego la tercera, ante el Ademar, la afrontamos en una dinámica positiva y ganadora, y a pesar de haber dejado fuera a Jenilson vas ganando y ni puedes ni quieres tirar el partido. La fase final era un incordio en el calendario pero en ese punto en el que estás quieres competir y ganar.

– El club ha hecho un esfuerzo por mantener el bloque con renovaciones de hombres tan importantes como Thymann, Santi, Gayo, Brais...

– A veces solo vemos lo malo y hay que destacar el esfuerzo del club por aumentar presupuesto y tirar adelante con un proyecto continuista. Hemos perdido tres extremos, un lateral y un pivote, pero conservamos el 90 por ciento de la primera línea y del 6-0 defensivo. Creo que tenemos una ventaja sobre equipos que han cambiado más piezas. La tendencia lógica es la de ir hacia arriba y hay que aprovecharla.

– ¿El objetivo debe ser el de dar un paso adelante y salvarse sin los apuros de una promoción?

– Sin duda. Entre el Nava y el Ademar y nosotros hay diez puntos de distancia pero no tantas diferencias en el juego. Creo que debemos ser un poco más ambiciosos, alcanzar un punto más de tranquilidad, y estar en la zona media si las cosas van bien.

El técnico madrileño en el exterior del pabellón de O Gatañal.

El técnico madrileño en el exterior del pabellón de O Gatañal. / Gonzalo Núñez

– Para lo que ya no hay palabras es para la afición. Apoyo incondicional en todo momento.

– En una clasificación objetiva, O Gatañal es el pabellón que más gente mete, y en una subjetiva estaríamos en la Final Four de la Champions todos los años. Hay una simbiosis entre afición y equipo que te lleva en volandas. Se habla de la Marea, pero es todo el pabellón. Es algo único. Y si no, pregúntale a Mads.

“La cabeza ha jugado un factor fundamental”

– Uno de los momentos más complicados fue en el parón navideño. El equipo regala un empate increíble en Valladolid, pierde por lesión a Del Arco y el Porto se lleva a Brandao. ¿Vio peligrar la temporada?

– La lesión de Juan venía de la semana de Irún. Le dimos descanso en Barcelona y nos quedaba una bala que gastamos ante el Torrelavega. Hizo un muy buen último servicio. Y cuando estábamos buscando relevo, me avisan desde el club que había que buscar otro por Brandao. Fue duro.

– Lo bueno es que el fichaje de Thymann fue un acierto total.

– Desde que lo vimos tuvimos claro que aunque no era el perfil que estábamos buscando, por liderazgo e importancia en pista y en el grupo podía cumplir con esta fnción. Vimos alguna otra opción interesante, pero la de Mads nos convencía. Es cierto que venía de estar parado y generaba alguna duda por el tobillo, pero ha caído de pie y ha sido un acierto pleno.

– ¿El empate ante el Granollers era el punto de inflexión que le hacía falta al equipo?

Era un partido que teníamos perdido y acabas levantándolo, y si Mads [Thymann] no le diese un pelotazo a Roberto nos habríamos quedado con los dos puntos. Se vio un equipo crecido y nos fuimos con muy buenas sensaciones antes del parón.

– A partir de ahí, el equipo estuvo desatado.

– Nos soltamos, liberamos la cabeza y sacamos todo nuestro acierto. Ahí se vio la mejor parte de la temporada. No entrenamos mejor ni hicimos nada diferente, pero la cabeza jugó un papel fundamental y el nivel de confianza ya fue otro.

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