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Balonmano - Liga Sacyr Asobal

La mayoría de edad de Nacho Moyano

Moyano junto a Jordi Ribera y otros integrantes del equipo técnico de la selección. | // RFEBM/J.L. RECIO

En paralelo a su liderazgo en la extraordinaria temporada que está completando el Frigoríficos del Morrazo en la Liga Sacyr Asobal, Nacho Moyano continúa quemando etapas en su otra faceta como técnico en las selecciones españolas de balonmano. El salto más grande lo ha dado en esta última concentración, al incorporarse al equipo técnico de Jordi Ribera para preparar los encuentros amistosos ante Irán y Polonia, e incluso para ir perfilando el trabajo de scouting de cara al Campeonato de Europa que comenzará mañana.

“Es la ilusión de la vida de cualquier entrenador. Es la hostia y evidentemente es muy distinto a estar con los chavales que con los jugadores de la absoluta, con un foco mediático y una responsabilidad diferentes”, resume el preparador madrileño, de 34 años de edad, que ha regresado esta semana para dirigir nuevamente al Cangas. Con diez años de experiencia trabajando con la base en concentraciones y después de estar los últimos tres en el organigrama técnico del equipo júnior, a Moyano le llegó la llamada de la absoluta de forma inesperada, debido a la baja por Covid de César Montes.

“Cuando te llama Jordi por primera vez y te pregunta cómo ves la posibilidad de echarles una mano, primero te invade la ilusión, y al pararte a pensarlo llega la responsabilidad”, señala, antes de añadir que “la primera vez que te pones delante de ellos a dirigir y a corregirles es tremendo, pero siempre con el mayor respeto. Y desde el primer minuto me han integrado de forma espectacular”.

Su recorrido en categorías inferiores le permitía conocer de primera mano a varios de los integrantes del renovado equipo nacional. “He coincidido con Ian [Tarrafeta], Kauldi [Odriozola], Aitor [Ariño] o Aleix [Gómez] y tengo bastante relación con ellos. Pero también fue todo rodado con los veteranos”, relata. Dentro de este último grupo hubo un jugador con el que compartió más tiempo. Conocer su nombre no requiere de unas especiales habilidades adivinatorias. “Con Rodrigo Corrales fue muy fácil. De hecho varias noches venía a hablar con nosotros del Cangas, porque él lo sigue mucho y está al tanto de todo lo que concierne al equipo”, manifiesta.

El técnico del Frigoríficos ejerció de segundo de Jordi Ribera con la selección española

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Por lo demás, el trabajo desempeñado a las órdenes de Jordi Ribera no difirió en exceso del que ya realizaba con Rodrigo Reñones en el equipo júnior. “Las tareas son similares. Jordi lleva el peso de la sesión y tú colaboras en todo lo que puedas”, afirma. Además, también le tocó un trabajo de análisis “de los rivales que teníamos el fin de semana” e incluso y de los de la primera fase del Europeo, “porque hay que ir adelantando trabajo”. El técnico del conjunto cangués, por tanto, también ha puesto su granito de arena para sentar las bases del asalto de la selección española al que sería su tercer título europeo de forma consecutiva.

Semana de carga para el cuadro cangués

La reincorporación de Nacho Moyano al Cangas se produce en la que será la semana de mayor carga física para el conjunto cangués en esta pretemporada antes de la segunda vuelta del campeonato en la Liga Sacyr Asobal. Después de que José Juan Durán, “Jota”, asumiese los galones en las dos primeras sesiones, el técnico madrileño se ha encontrado con una plantilla que ha hecho los deberes durante el parón. “En líneas generales han llegado bastante bien. Es gente muy profesional que es perfectamente consciente de lo que nos estamos jugando, especialmente en una temporada en la que las cosas nos están yendo fenomenal”, afirma.

Moyano asume con naturalidad el trabajo de estas primeras semanas, más farragoso, pero absolutamente necesario. “Es lo que hay que hacer, cargar baterías. Nos centraremos en el trabajo físico y en algún ejercicio adaptado para pista”, señala. Tras esta semana de fuerte carga, la próxima será ligeramente menos intensa y ya en la tercera se aflojará el ritmo físico para comenzar a soltar al equipo. De este modo, el duelo del sábado ante el Aguas Santas tendrá la consideración más de un entrenamiento que de un choque de competición real.

“Es un duelo para hacer muchas rotaciones a fin de evitar lesiones. Está claro que no estaremos finos para competir, sino que se hará un trabajo con un importante componente físico”, señala. Es más, incluso los dos siguientes duelos frente a Sporting de Lisboa y Torrelavega serán “para ir adquiriendo sensaciones”.

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