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Balonmano - Primera Nacional

El Automanía Luceros apela al efecto Salgado

Nacho Salgado en una acción en el duelo entre Frigoríficos y Puente Genil. | // GONZALO NÚÑEZ

En una delicada situación por la lesión de sus dos jugadores más determinantes –Manu Pérez y Pousa– y tras haber encadenado nueve derrotas en los últimos diez partidos (siete de ellas de forma consecutiva), el Automanía Luceros afronta el nuevo año apelando a su mejoría en el aspecto competitivo y al efecto Nacho Salgado. Y es que el central madrileño fichado para el primer equipo alternará en la segunda vuelta el cuadro de Asobal y el de Primera Nacional como parte de su formación, como ya sucedió anteriormente con jugadores con los que ahora comparte vestuario como David Iglesias, Brais o Martín Gayo.

Para el técnico del filial cangués, Mingos Da Cunha, el refuerzo de Salgado supondrá “dar el salto de calidad que nos hace falta, porque estamos compitiendo bien, pero nos queda un poco para poder resolver partidos. Y Salgado puede ser la diferencia entre ganar o perder”. El exjugador de Ikasa ya debutó con el filial ante el Bueu Atlético con una actuación marcada tanto por el arbitraje sufrido como por el hecho de no haber realizado un solo entrenamiento con el resto de efectivos del Luceros. “Fue cogerlo y soltarlo. Está claro que el juego fue más individualista, pero por pura necesidad”, señala Da Cunha, que hace referencia asimismo a los pasos que le pitaron en ese choque. “No puede ser que le piten cuatro veces esa infracción en Primera Nacional y que no los haga en Asobal”, señala de modo muy crítico con los colegiados.

Eso sí, la presencia de Salgado con el Automanía Luceros será cuando menos intermitente. “El calendario juega en nuestra contra porque nuestros partidos coinciden muchas veces con los del Frigoríficos. Cuando ellos juegan en casa nosotros lo hacemos fuera y viceversa. Confío en la televisión para cambiarlo”, señala entre risas, apelando a los cambios de horarios por motivos de retransmisiones. Eso sí, su intención es sacarle todo el partido posible en el actual mes de enero, en el que la competición en Asobal seguirá parada. Eso sí, su participación con el filial se limitará a los partidos, ya que no entrenará abajo.

El central alternará su presencia con el Frigoríficos y el filial en la segunda vuelta

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Eso sí, Salgado alternará las posiciones de central y lateral en la primera línea, si bien ante el Bueu Atlético jugó prácticamente solo de lateral. “Llegaba por primera vez y sin conocer los sistemas, así que no tenía mucho sentido que actuase de director de juego”, afirma. Para Da Cunha, aunque Salgado no es un lanzador, “por estatura, salto y experiencia entrenando arriba es el que nos puede dar algo más en el lateral izquierdo”. Además, la posición de central cuenta con varios candidatos más en el Luceros.

Por lo demás, el conjunto cangués se conjura para tratar de enderezar un rumbo que evidentemente ha estado muy marcado por las lesiones de gravedad sufridas por Pousa y Manu Pérez. La buena noticia es que el último afronta a partir del próximo mes una segunda fase en su recuperación que podría acercarlo a reaparecer en el mes de marzo. “Yo lo firmaría”, dice el técnico de los de O Morrazo.

El conjunto cangués acumula nueve derrotas en los últimos diez partidos

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Las cifras “son demoledoras” para Da Cunha, con una única victoria ante el Chapela en sus últimos diez enfrentamientos. “Yo estoy contento con el trabajo de los jugadores, porque estamos perdiendo con un equipo muy joven y errores de jugadores muy jóvenes”, señala, antes de añadir que “estamos compitiendo bien, incluso ante equipos del nivel de Ingenio o Lanzarote, pero el peaje de la juventud no se puede saltar”.

Da Cunha confía en que “la segunda vuelta sea mejor que la primera” y subraya que “el tiempo juega a nuestro favor”. Los cangueses son antepenúltimos con 6 puntos, pero conservan tres de ventaja sobre las posiciones de descenso y están a solo uno de la decimosegunda posición de la categoría.

Sesiones con mascarilla y sin usar vestuarios

El regreso a los entrenamientos tras el parón navideño en el Automanía Luceros –con casi nueve días de descanso– ha venido acompañado, como no podía ser menos, por la ausencia de un par de jugadores que dieron positivo por Covid y de otros que tampoco se han incorporado a la espera de pruebas por ser contactos estrechos de positivos. Ante lo complicado de la situación sanitaria, el club ha apostado por endurecer las medidas de control y regresar a tiempos pretéritos, con la mascarilla obligatoria en los entrenamientos y la prohibición del uso de los vestuarios.

“Con estas dos precauciones es más que suficiente, como se ha comprobado anteriormente”, afirma Mingos Da Cunha, que añade asimismo que las explicaciones a los jugadores se han reducido al tiempo mínimo y las conversaciones entre ellos se han eliminado.

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