El mal estado de la pista del pabellón de O Gatañal originó la suspensión del partido entre el Automanía Luceros y el Rodosa Chapela, después de que el equipo visitante se negase disputar el choque en esas condiciones. La superficie de juego presentaba algunos bollos, uno de ellos de considerables dimensiones próximo a la línea de nueve metros de una de las porterías. Los árbitros, tras consultar con Madrid, acordaron que el encuentro no se podía jugar allí.

La directiva del Luceros buscó entonces una pista alternativa y equipos y colegiados se trasladaron entonces al polideportivo del IES Rodeira, donde finalmente se disputó el choque. Los locales se impusieron por 42-26. Ahora Luceros y Balonmán Cangas se pondrán en contacto con el Concello para que les dé una solución al estado de la pista.