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Balonmano - Liga Sacyr Asobal

El Frigoríficos naufraga en las desigualdades

Martín, Quintas y Santi López en una acción del entrenamiento de ayer en O Gatañal. | // SANTOS ÁLVAREZ

“Podemos hablar de situaciones arbitrales, de algún error o de la última acción, pero el partido lo perdemos en las desigualdades numéricas”. Nacho Moyano no muestra el menor atisbo de duda a la hora de valorar la derrota por la mínima del Frigoríficos del Morrazo en su visita al Bada Huesca (28-27) en un encuentro en el que la teórica ventaja de los cangueses en las exclusiones (solo sufrieron tres por las seis de su rival) no tuvo una traducción positiva en el marcador.

Los datos avalan las manifestaciones del preparador madrileño, y registran un parcial adverso de 3-7 cuando el Cangas estaba con uno más en pista. “No hemos ganado ni una sola de nuestras superioridades”, resume Moyano. Así, con la exclusión de Benites (minuto 18) el parcial fue de 1-2 para el Huesca. Con la de Sergio Pérez (minuto 20) se registró un empate sin goles. La de Lamelas (minuto 24) volvió a perderse por 1-2. La de Mosquera se saldó con 1-1 y la de Malo fue la peor para los intereses del cuadro de O Morrazo, al acabar con un 0-2. La última de Adriá Pérez (minuto 57) se solapó con la de David Iglesias, pero en los 40 segundos en los que el Frigoríficos jugó con uno más no se movió el marcador.

El conjunto de Nacho Moyano encajó un parcial de 3-7 jugando con uno más en pista

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Los números de las superioridades del Cangas contrastan con los del Huesca, que sí supo sacar partido a las exclusiones del equipo visitante. Los dos minutos a Alberto Martín se saldaron con un 0-1 para los oscenses, al igual que sucedió con la de Carles Asensio y con los 38 segundos finales que el Huesca jugó con uno más. En total, el balance de las desigualdades del choque disputado en el Palacio Municipal de Huesca fue de un más que desolador 3-10 para el equipo que dirige José Francisco Nolasco.

“Está claro que las desigualdades no es lo que mejor gestionamos en ese partido. No podemos tener seis superioridades y acabar con un 3-7, porque son cosas que fuera de casa te cuestan muy caras”, afirma el preparador madrileño. Moyano admite que “para esas situaciones tenemos acciones muy simples que dependen de la táctica individual de cada jugador y quizás haya que darle una vuelta”. La solución pasa, pues. “por seguir trabajando, introducir alguna acción más o incluso seguir jugando como si estuviéramos seis contra seis”. Y, sobre todo, por “no generarnos una psicosis con las superioridades”.

El técnico subraya que "el partido de Huesca lo perdemos en las desigualdades numéricas"

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En todo caso, Moyano subraya que los errores cometidos “son fácilmente subsanables. Estaría más preocupado si no compitiéramos o si jugásemos mal. Está claro que hay que mejorar mucho la eficacia en el lanzamiento pero también es cierto que hacemos muchas cosas bien y que de Huesca extraemos cosas positivas”.

Quizás la principal de ellas es la fe mostrada por el equipo en sus últimos compromisos, que le llevó a equilibrar en la recta final una desventaja de cuatro goles ante el Atlético Valladolid y otra de tres con el Huesca, con la salvedad del postrero gol de Joao Pinto de golpe franco directo con el reloj a cero. “En condiciones normales pierdes esos partidos, pero el equipo creyó y fue remando y remando hasta conseguir meterse de nuevo”, destaca el preparador.

Olvidar el último tanto a tiempo cumplido

El técnico del Frigoríficos del Morrazo no quiere darle más vueltas al gol de Joao Pinto con el tiempo cumplido que supuso la derrota de su equipo en Huesca, en una acción que pocas veces consigue éxito. “Aún no tengo claro por dónde pudo entrar ese balón pero tampoco hay que darle demasiadas vueltas”, señala. Y no hay que insistir básicamente porque el equipo que tenían los cangueses en pista en ese momento “no era el ideal para poder defender una acción de ese tipo”, señala Nacho Moyano.

Tan solo Martín y Brais presentaban cierta envergadura, mientras que Monteiro, Santi López y Dani Fernández apenas superan el 1,80 o, en el caso del extremo barcelonés, no lo alcanza. “Estábamos arriesgando y teníamos un equipo para correr, no el mejor para un golpe franco directo en contra”, afirma. Es más, Moyano apunta que cuando se produce la falta “Dani Fernández corre para hacer el cambio pero no llega a tiempo por muy poco”.

Por lo demás, la valoración del rendimiento defensivo global de los suyos es positiva para Moyano. “Nuestro rendimiento estuvo más en la línea de antes de Torrelavega y Valladolid que con estos dos equipos”, señala, en un encuentro en el que “la aportación de la portería no fue especialmente buena, pero a lo mejor también es que ya tenemos un nivel de exigencia muy alto con los porteros”. Para el preparador el equipo “recuperó la intensidad, los contactos y frenamos en buena medida el juego de Sergio y Montoya”.

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