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fútbol playa - Liga Nacional

“Ellos sí, nosotras no podemos vivir de esto”

La canguesa Heba Bermúdez ganó con su equipo Playas de San Javier, de Murcia la liga de fútbol playa de este año

Heba Bermúdez, la jugadora de Aldán, con el trofeo de campeona de liga en Cádiz. |  // FDV

Heba Bermúdez, la jugadora de Aldán, con el trofeo de campeona de liga en Cádiz. | // FDV

Con tanto deporte olímpico por la televisión y tanto hablar de ansiedad por competir, nos encontramos con una deportista como Heba Bermúdez, que a sus 42 felices años sigue jugando al fútbol playa y al fútbol sala. Ya ella se encarga de decir que no los aparenta y que esa lesión de rodilla que tuvo en 2011 está más que olvidada. De hecho, esta deportista de Aldán consiguió ganar el título de la liga de fútbol playa con el AIS Playa San Javier, de Murcia, que se jugó en dos concentraciones, una en Torox (Málaga) y otra en Cádiz. En la primera fase se disputaron 5 partidos y la segunda, de los 6 previstos, solo se pudieron jugar 3, debido a problemas de COVID-19.

Heba Bermúdez aprovecha sus vacaciones para participar en las competiciones. Abandona su profesión de administrativa y se dedica a su pasión: el fútbol. No tuvo muchas oportunidades en el fútbol 11 femenino, pero en sala y en playa fue miembro de la selección gallega y española. Siempre destacó en todos los deportes, pero se decantó por el fútbol desde muy pequeña. Cuando se le pregunta si se puede vivir de fútbol sala o del fútbol playa responde: “Los hombres sí, nosotras no”. Suena a reivindicación. Rechaza de inmediato cualquier comparación de su deporte con el balonmano playa femenino o con el voley playa, donde se exige ir a las jugadoras con una determinada equipación, con tintes claramente sexistas. “Los hombres van a jugar las ligas de otros países y ahí sacan dinero. Si eres bueno puedes ganarte la vida con este deporte. Nosotras no tenemos opción”.

Precisamente lo que más llama la atención en Heba Bermúdez es que destine el tiempo de sus vacaciones a este deporte. Que las coge cuando hay competición y que hasta ahora no tuvo problemas para combinar su profesión con su pasión.

Mantiene que en lo único que tienen estos deportes es que se escucha música de fondo. A ella le gustaría que sus deportes, bien el fútbol playa o el fútbol sala fueran olímpicos, pero afirma que es algo que ya tendrá que ver por la televisión. Está convencida, por los rumores que hay, que el fútbol playa tiene muchas más posibilidades de hacerse olímpico que el sala. A sus 42 años, todavía no piensa en dejarlo. Sabe que la edad es un handicap, “pero es tan difícil dejarlo”. Las lesiones la respetan. Nada del otro mundo desde que en 2011 se rompió los ligamentos de la rodilla.

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