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Fútbol sala

Y Araceli cumplió su sueño

Araceli Otero, al fondo a la derecha con sus jugadoras. |  // FDV

Araceli Otero, al fondo a la derecha con sus jugadoras. | // FDV

“Al acabar el partido las jugadoras enseguida se acordaron de Araceli, que no había podido estar ahí, y le escribieron”. Es una de esas confidencias que pocas veces atraviesan las paredes de un vestuario y que, en medio de la euforia por el triunfo ante el Elche, reconocen la figura de Araceli Otero, antigua presidenta del O Fisgón y dirigente ahora del nuevo Marín Futsal, nacido de la fusión entre el propio O Fisgón, el Ancoradouro y el ED Marín. En el día más importante de la historia del fútbol sala comarcal Otero, que había creado de la nada el O Fisgón en Moaña, no pudo disfrutar de ese sueño que alimentó año tras año y que la llevó a cambiar el equipo desde Moaña hasta Marín, en busca de mejores instalaciones deportivas para poder crecer.

El Marín Futsal había ganado la fase final de su grupo tras haber derrotado a Chantrea y Valdetires y se jugaba el ascenso el fin de semana en Elche. Otero, con un problema familiar grave, descartó de inmediato ir con el equipo. Pero el gusanillo la reconcomía por dentro. Arregló su situación y encontró la única alternativa para ir a tierras alicantinas, un vuelo desde Santiago a Alicante y un taxi hasta Elche. Eso le permitiría llegar para ver la segunda parte del duelo y sorprender a sus jugadoras. Una pequeña locura que no se produjo, porque nunca llegó a coger ese vuelo. Un error en el sistema de la compañía aérea le impidió no solo tomar ese avión sino incluso poder ver con tranquilidad el partido en el televisor. Pese a sus quejas se quedó en tierra y apenas pudo presenciar el partido durante 10 minutos en los que vivió el feliz desenlace, eso sí, a 1.000 kilómetros de las suyas.

La histórica dirigente del O Fisgón Moaña consigue el ascenso a la máxima categoría en menos de una década

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Atrás queda una trayectoria de menos de una década surgida a raíz de la iniciativa de un grupo de amigas de Moaña que decidieron crear un equipo para jugar todas juntas. Una de ellas era Araceli Otero, que en un año dejó las pistas para ejercer otra labor más oscura pero fundamental. “Se encargaba de todo, hasta de dejar las instalaciones recogidas y limpias para que las usase el siguiente club”, señalan. De la nada fue formando una cantera que requería de unas instalaciones con las que no podía contar en Moaña. Así que dio el paso para competir en Marín. Hoy, con más de medio millar de deportistas en el nuevo club tras la fusión, y con su equipo sénior en la máxima categoría femenina, Araceli ha cumplido su sueño.

Las jugadoras hicieron una videollamada desde el centro de la pista a la directiva.

Videollamada para festejar el ascenso

Los habituales festejos en la pista tras una victoria tan decisiva como la del Marín Futsal en Elche dejaron alguna imagen más atípica pero con significación especial. El equipo quiso compartir su alegría con la presidenta y antes de pasar por vestuarios hubo videollamada desde el centro de la pista para hacerla partícipe del histórico triunfo, más aún en las especiales circunstancias familiares que Araceli Otero ha tenido que pasar este momento. Un detalle que sin duda la llenó de emoción.

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