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Fútbol - Tercera División

Puesta a punto desde casa

La plantilla del Alondras cumple un plan de trabajo físico durante su confinamiento por el brote de COVID

Mauro Nores, en la bici estática.  | // FDV

Mauro Nores, en la bici estática. | // FDV

Pablo García trabaja con las gomas. | // FDV

Brais en la cinta de correr. | // FDV

Brais Martínez, una de las revelaciones de la escuadra rojiblanca en la presente temporada, es de los afortunados que puede mantener una rutina de ejercicios en casa mientras dure el obligado confinamiento. “No me puedo quejar. Tengo un faiado con una cinta para correr, una barra para hacer dominadas… Tengo la posibilidad de hacer bastante físico, aunque está claro que no es lo mismo que correr fuera”, señala. El contacto con el balón ya es otra cosa, aunque asume que “en tan poco tiempo no se pierde”. El defensa fichado esta misma temporada del Val Miñor juvenil subraya que su juventud le da cierta tranquilidad, “porque no te hace falta tanta preparación como a un futbolista de 30 años. No creo que pierda demasiado en estos días de confinamiento”.

Pero además de lo físico no se debe descuidar el aspecto anímico. “Lo único duro es que sales de un partido que pierdes en el último minuto y lo que quieres es arreglarlo en el siguiente, y justo te mandan para casa. Eso es lo peor”, reflexiona. Sobre su excelente rendimiento apunta que “venía como lateral izquierdo y sabía que lo iba a tener muy difícil para competir con Pablo [García]. Esperaba ir teniendo minutos poco a poco. En principio la posición de central no la valoraba el entrenador, pero he acabado ahí y jugando mucho. Estoy muy contento”.

Perder clase es una de las cuestiones que preocupa a Brais, al igual que a su compañero Pablo García, si bien las nuevas restricciones las han suspendido por el momento en las universidades. “A mí ya me ha tocado hacer un examen online y ahora habrá que ver qué pasa con el resto, porque también tengo algunos prácticos”, señala el exlateral del Coruxo, que estudia Fisioterapia. Él también se encuentra dentro de los afortunados con espacio para poder trabajar. “Vivo en una casa y hay algo de terreno, incluso con un poco de pendiente, así que tampoco tengo demasiado problema”, señala. La experiencia del confinamiento de marzo le ha sido de bastante utilidad, tanto en el aspecto mental como en el físico. “Es algo similar a lo que ya hemos vivido y no me pilla de sorpresa”, señala, antes de añadir que “desde marzo fui adquiriendo algo de material y de recursos para ir teniendo en casa, aunque ya sabemos que con botellas de agua y otros elementos puedes hacer ejercicios”.

En cuanto al plano anímico apunta que “se lleva mejor que en marzo. Lo que más inquietud te genera es que estamos peleando por estar arriba y a ver cómo nos afecta este parón. Tendremos que recuperar dos partidos, jugar entre semana... Hay que intentar perder la menor forma posible”. Es optimista siempre y cuando se pueda regresar a la normalidad el lunes. “Dentro de lo malo si podemos volver el lunes tendremos una semana completa para preparar todo bien”, afirma. “Tenemos el trabajo que nos ha enviado Fonsi [Valverde] para hacer en casa y estar en forma”, completa el lateral del conjunto de O Morrazo.

Tampoco quita en exceso el sueño la cuarentena al capitán alondrista, Mauro Nores. “Anímicamente cuesta un poco, pero tampoco lo llevo tan mal. Lo único es que con el paso de los días al despertar piensas que es otro día sin salir, pero tengo Internet y me entretengo leyendo, haciendo algo de bicicleta, etcétera”, asegura. No le faltan opciones para ejercitarse al extremo moañés, que admite que “me traje material del gimnasio y tengo pesas y una bicicleta estática. Y además, como es una casa de tres pisos también subo y bajo escaleras”. Monitor de gimnasio, Mauro ya conoce “qué ejercicios me sientan mejor y cuáles no”.

Asume que el ejercicio en casa nunca es comparable al que pueda hacerse en el exterior en una sesión preparatoria específica, pero también que hay que adaptarse a las circunstancias. “Tengo compañeros que viven en un piso y que apenas tienen espacio para poder hacer algo”, manifiesta el jugador cangués. Además, añade, “diez días no son demasiado, aunque es cierto que algo tienes que hacer para no notarlo tanto al volver. Al estar en casa quieras o no siempre cae bastante sofá”. Al igual que compañeros, cuerpo técnico y directiva, Mauro subraya que “en la situación en la que estamos hay que cumplir con todo lo que mandan. Es lo que hay”.

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