Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Balonmano - Liga Sacyr Asobal

El último canto de Javi Díaz

El meta, que se retira a final de temporada, brilla a sus 45 años en el Frigoríficos

Javi Díaz, ayer, en el pabellón de O Gatañal tras el entrenamiento del Frigoríficos. |  // GONZALO NÚÑEZ

Javi Díaz, ayer, en el pabellón de O Gatañal tras el entrenamiento del Frigoríficos. | // GONZALO NÚÑEZ

Fue un partido de los de guardar en vídeo, de los de volver a paladear en momentos de bajón, de los de enseñar en la formación de porteros. La última exhibición de Javi Díaz llegó en Guadalajara, en la vital victoria del Frigoríficos del Morrazo. El meta de O Rosal capitaneó a los suyos y volvió a demostrar que la edad no solo es una mera entelequia, sino que en su caso los 45 años son una clara ventaja competitiva. Y una tendencia que bien conoce el Cangas tras haber recuperado del retiro hace tres temporadas a Diego Moyano para convertirlo en la sensación de la Liga a sus 47 años. Hombrados (48), Sierra (42) y De Hita (43) marcan una dinámica bajo palos que tiene su extrapolación en jugadores de campo como Muratovic (41), Carou (40) o Lon (43). La veteranía es un grado en el balonmano.

“Al final la edad te da otras cosas; te faltan recursos físicos pero tienes experiencia. Y en portería te van quedando todos los jugadores en la memoria, tienes tu base de datos mental”, señala el portero de O Rosal. Precisamente esa experiencia, adquirida tras más de medio millar de partidos en la Asobal y de haber pasado por los cuatro grandes gallegos (Frigoríficos, Octavio, Teucro y Chapela), además de por Cantabria, Aranda o Atlético Valladolid, es lo que permite a Díaz asumir con normalidad su actuación. “Lo importante es el equipo. Parece que levantamos cabeza un poco. En Logroño jugamos bien, ganamos al Nava y la pena fue la derrota ante el Sinfín”, dice.

Tan importantes como las paradas en sí (una de ellas entró en el top 5 de las mejores de la jornada) fue el papel del portero del Cangas para activar a un equipo que se afianzó en torno a su líder. “A lo mejor la edad te permite ser más consciente de los momentos de la temporada. Y Guadalajara era una final. Los jóvenes quizás no saben exactamente distinguir esos momentos”, reflexiona, destacando que “esto siempre es un binomio entre la defensa y la portería”. La irregularidad del equipo es lógica para él. “La base es muy joven y la juventud te da muchas cosas, pero la regularidad no es una de ellas”, razona el jugador del Frigoríficos.

En su caso particular está satisfecho por haber alcanzado un momento óptimo de forma. “Hemos estado cinco meses parados sin poder hacer nada y tengo 45 años. Luego llega el Covid y a parar otros 15 días. Y soy de los que necesita coger velocidad de crucero [ríe]”, añade.

Su futuro está muy claro. Después de haber aplazado su retirada los dos últimos años, este pasado por la pandemia del coronavirus, llega el momento de dejarlo. “Siempre he querido dejarlo estando bien y este es el año definitivo. Estoy contento en el Cangas pero necesito tiempo para mi familia”, subraya. Su salto a los banquillos –es entrenador nacional– es una posibilidad, pero no a corto plazo. “Quiero desconectar uno o dos años”, dice. De momento, toca disfrutarlo bajo palos.

Compartir el artículo

stats