La competición en Tercera División regresó este fin de semana y el Alondras debutó con un triunfo ante la UD Ourense (1-0). El regreso a los torneos de categoría nacional, como es el caso de la Tercera División, viene acompañado de un protocolo para evitar los contagios y minimizar la propagación del coronavirus. La plantilla canguesa ya ha superado tres tests serológicos, con quince días de diferencia, y ninguno de sus integrantes ha dado positivo.

Los controles se realizan a través de una clínica y los resultados se incorporan a una aplicación de la Real Federación Española de Fútbol. A estas pruebas no se tienen que someter únicamente los futbolistas, sino todo el cuerpo técnico y todas aquellas personas dentro de la estructura del club que puedan ser considerados como un contacto estrecho. "En el caso de la plantilla de Tercera estamos hablando de unas 30 personas", explican.

El equipo juvenil de Liga Nacional también tiene que cumplir un procedimiento idéntico. De momento los jóvenes han superado ya dos rondas de tests serológicos y está previsto que regresen a la competición a principios de noviembre. En este caso el número de personas directamente involucradas supera las 25.

En el regreso de la competición de Tercera División solo fue necesario aplazar un partido, correspondiente al Grupo A [el Alondras está encuadrado en el B]. Se trata del Polvorín-Fisterra. El primer equipo, que es el filial del Lugo, tenía un positivo entre su plantilla y la federación pospuso el encuentro.