El otro representante gallego en Asobal, el Dicsa Modular Cisne, también está pendiente del coronavirus. El equipo entrenado por Jabato termina oficialmente hoy su cuarentena a falta de realizar una PCR a toda la plantilla que verifique que, efectivamente, ningún otro jugador ha tenido la enfermedad. Por su parte el positivo repetirá la prueba una semana más tarde con la esperanza de haber superado la enfermedad y seguirá las instrucciones que Sanidade le marque.

El club espera poder realizarla a lo largo de este fin de semana para poder comenzar a entrenar el mismo lunes y prepararse para el encuentro del próximo fin de semana ante el Guadalajara. El presidente del club pontevedrés, Santi Picallo, cree que el límite máximo para realizar la prueba y competición Guadalajara sería el lunes por la mañana, ya que hay que esperar los resultados y realizar trámites como solicitar el alta laboral y médica, además de entrenar. "Aún así iríamos muy justos", estima Picallo.

Mientras tanto el Cisne mira el calendario de fechas pendientes y tiene "muy series dudas" de poder acabar la competición. Con este escenario, Asobal suma seis encuentros aplazados este fin de semana.

Los de Pontevedra tienen además otro problema. Hace unos días uno de sus referentes, el exjugador del Frigoríficos David Chapela, anunció que deja el balonmano de élite debido a la imposibilidad de compaginarlo con su vida laboral. La voluntad del central es jugar el encuentro del 24 de octubre ante el Guadalajara y luego abandonar el club. De momento el club no se plantea fichar a otro jugador para suplir a Chapela debido al esfuerzo económico que supondría en un momento tan complejo como el actual.