La asamblea del Frigoríficos del Morrazo acordó ayer de forma mayoritaria la puesta en marcha de un carné de socio simpatizante que tendrá un coste de 40 euros, y que será el único vigente en esta atípica temporada, reemplazando a los habituales carnés adulto y familiar utilizados hasta la fecha.

La entidad que preside Manuel Camiña ha adoptado esta medida ante las restricciones impuestas por la pandemia del coronavirus, que significarán una drástica reducción del aforo en el pabellón de O Gatañal, que de acoger a unas 1.500 personas pasaría a contar solamente con unos 650 asientos disponibles, lo que en la práctica supone que buena parte de la masa social canguesa no podrá presenciar en directo los encuentros que su equipo dispute en casa. Es por ello por lo que se ha realizado una considerable rebaja en el precio del carné (el de adulto tenía un coste de 95 euros por toda la temporada).

Además, habrá que adquirir entrada para ver cada partido, a un precio que será de solo 5 euros para aquellas personas que posean el carné simpatizante y de 20 para el público en general. Según los cálculos de la junta directiva lo normal es que cada socio pueda ver la mitad de los 17 encuentros de Liga que el equipo cangués dispute en casa. Contando como referencia nueve duelos esto supondría 45 euros a sumar a los 40 del carné. En el caso de que se puedan presenciar más duelos, la directiva ha fijado un coste máximo de cien euros por socio en la temporada, es decir, que si el socio ve 12 partidos (60 euros más 40 de carné) ya no pagaría nada en el resto de encuentros a los que acuda. Esta cláusula se incluyó en la propuesta del club a iniciativa de varios socios. Para compensar a los antiguos poseedores de carné familiar también se ha articulado otra fórmula. Los padres pagarán por el carné completo (40 euros cada uno de ellos) pero su hijo no tendrá que hacer el carné y se limitará a abonar los 5 euros de la entrada.

El nuevo carné de simpatizante otorgará a sus poseedores prioridad a la hora de poder ver los partidos del Cangas, ya que las entradas se ofrecerán primero a los abonados. Es más, para buscar que todos los socios tengan la oportunidad de ver un número similar de encuentros la oferta de entradas se realizará de forma alterna. Si hay 600 disponibles se ofrecerán a los 600 primeros socios y en el siguiente partido se hará lo propio desde el socio 601 al 1.200 y así consecutivamente. Fuera de estas el club reservará algunas localidades en cada partido para los jugadores de su base.

Desde el club se apunta asimismo que los propietarios de un carné de simpatizante gozarán de privilegios la temporada siguiente, manteniendo su número de asociado y teniendo descuentos en el precio. "Van a pagar menos que cualquier otra persona", señalan.

La venta de entradas se hará en el pabellón de O Gatañal de lunes a viernes de 11 a 14 y de 18 a 21 horas y el sábado por la mañana si hay partido. Los días que haya encuentro las taquillas no abrirán esa tarde a fin de evitar aglomeraciones. Cada socio elegirá asiento cuando reserve su entrada y el día de partido deberá acudir al pabellón con una fotocopia del DNI y dejando el número de teléfono de contacto por cuestiones de seguridad. En caso de que no se vendan todas las localidades la mañana del día de partido se ofrecerán a los socios que no hayan entrado en el cupo y al público en general.

Ahora el club afronta contrarreloj la formalización de carnés de cara al arranque de la temporada liguera, que será el martes ante el Bidasoa Irún en el pabellón de O Gatañal a partir de las 21.30 horas. Las oficinas del club abrirán el lunes de 10 a 14 y de 17 a 21 y el martes de 10 a 14 horas para hacerse abonado y para vender las entradas disponibles. A día de ayer la cifra aún era de 300 pero las gestiones que está realizando el club apuntan a que se podrían alcanzar las 600 o incluso las 700 localidades.

De forma paralela la entidad trabaja en la adaptación del pabellón de O Gatañal a las limitaciones impuestas por el Covid-19. De este modo, se ha preparado un protocolo de acceso con entrada y salidas independientes para evitar que se agolpen los aficionados, y se han retirado butacas para garantizar la distancia de seguridad entre los aficionados.