La hora de la verdad ha llegado para Tomás Vieito. El deportista del Real Club Náutico Rodeira (vigués afincado en Cangas) afronta los meses decisivos para intentar la clasificación olímpica y estar presente en Tokio 2020. Vieito ha iniciado una concentración en el Lago di Garda (Italia) junto al equipo nacional y su intención es acudir con él a Japón en agosto para ultimar su preparación. Eso sí, al no pertenecer al equipo deberá costearse todos los gastos, lo que deja en el aire esta posibilidad. Todo para poder competir con garantías en el próximo Campeonato del Mundo de Windsurf, que se disputará precisamente en el Lago di Garda del 24 al 28 de septiembre.

"Es mi gran objetivo ahora porque es la última oportunidad para acceder a ayudas de la Federación. Eso me facilitaría mucho las cosas para competir en cierta igualdad de condiciones", asegura. Si quiere lograr su meta Vieito deberá clasificarse en Italia entre los 15 primeros países (cada español que quede por delante de él contaría como un país más). Aunque a priori puede parecer algo factible, las dificultades serán enormes, como él mismo se encarga de manifestar. "Es la última oportunidad para muchos países de buscar la clasificación para los Juegos. Muchos van a ir a tope", señala.

Tras el Mundial, entre enero y marzo del año próximo se disputarán las tres pruebas en las que se decidirá quién ocupará la plaza que España tiene ganada en RS:X para participar en Tokio: una regata en Miami, la Carnaval Race en Puerto Sherry y la Regata Princesa Sofía en Mallorca. Vieito, de 25 años de edad, se jugará ese billete muy posiblemente con los tres windsurfistas del equipo nacional, Sergi Escandell, Ángel Granda y Juanma Moreno. "A priori están ellos y yo por detrás en un nivel más bajo", admite. Pero el responsable técnico de la Federación Española de Vela para la Clase RS:X, el cangués Marcos Fernández, ve mucha igualdad. "Es la clase en donde la clasificación está más abierta. Ahora mismo hay cinco deportistas que en función de cómo sean las condiciones o de cómo empiecen la regata pueden lograrlo", señala. "Por ejemplo, Sergi y Ángel son especialistas con poco viento y Tomás [Vieito] es de los mejores con viento fuerte", afirma.

El del Náutico Rodeira asume el hándicap de no pertenecer al equipo nacional al no haberse clasificado para este ciclo tras los Juegos de Río. "Le pilló muy pronto, pero está haciendo la misma preparación como si fuera uno del equipo, aunque pagándoselo él", apunta Fernández. "Para nosotros, cuanto mayor sea la flota, más competitividad hay y es mejor", añade. Mientras, el vigués afincado en Cangas se muestra tranquilo. "Si no consigo un buen resultado en el Mundial no me voy a agobiar y seguiré intentando la clasificación para Tokio por mi cuenta", promete. Y deja una reflexión. "La base que tenemos en Galicia es muy mala. He salido yo por constancia y tozudez, pero no puede ser que solo aparezca uno cada diez años. Creo que todo lo que aprenda yo y hasta donde llegue será bueno para los que vengan detrás", sentencia.