Olena Nalisnikovskaya se muestra entusiasmada por su experiencia en España. Tanto es así que no descarta residir alguna temporada en el país. "Me gustaría vivir aquí, pero de vez en cuando poder volver a Ucrania, porque echo de menos a mi familia", asegura. En Cangas se ha encontrado especialmente cómoda y aprovecha la ocasión para agradecer a todo el mundo "lo bien que me ha tratado y por ayudarme. La gente es muy abierta". El paisaje, además, le agrada, como ya expresó en una reciente visita al área de Cabo Home.

Y eso que los problemas de comunicación son bastante evidentes. Olena no habla español y su inglés es bastante básico. Pero se muestra resuelta y echa mano del traductor de su teléfono móvil cuando lo necesita. Así se entiende con sus compañeras de equipo, que la tratan como a una más.