28 de septiembre de 2017
28.09.2017
Faro de Vigo
balonmano

Cangas y Bueu, universidad para cinco jóvenes promesas de Chile

Los jugadores llegan a España gracias a la mediación de una fundación del exjugador del Frigoríficos Marco Antonio Oneto

28.09.2017 | 03:09
La plantilla del Cangas, ayer con los cinco jugadores chilenos en O Gatañal. De pie, José Luis López (tercero por la izquierda). Agachados, Matías Andrés y Juan I.Baumann (primero y segundo por la izquierda) e Ignacio Thomas y Nicolás Mauricio (primero y segundo por la derecha). // Gonzalo Núñez

Cangas y Bueu serán hasta final de año una especie de universidad para cinco jóvenes promesas del balonmano chileno. Los cinco chicos, todos de 19 años de edad, entrenarán hasta el mes de diciembre con el Cangas y con el Bueu Atlético y tendrán la opción de jugar con los equipos de Primera Nacional. La llegada de los jóvenes es posible gracias a que forman parte de una fundación para deportistas que impulsa el exjugador del Frigoríficos del Morrazo y del F.C.Barcelona Marco Antonio Oneto, también de nacionalidad chilena.

Los deportistas aterrizaron el lunes en España y ya han tenido la posibilidad de realizar los primeros entrenamientos en Cangas y Bueu. Ayer por la mañana estuvieron en O Gatañal en la sesión matinal del Frigoríficos del Morrazo. Oneto -que actualmente milita en la liga italiana- se puso en contacto hace algunos meses con la directiva del Cangas para sondear la posibilidad de que algunos de los deportistas de su fundación tuviesen la oportunidad de jugar y entrenar con el equipo de Asobal y el de Primera Nacional. "Son jugadores que empiezan a despuntar y que de esta manera pueden tener la oportunidad de trabajar, competir y progresar en un país donde hay una competición fuerte de balonmano", explican desde la directiva canguesa.

Los elegidos para esta aventura en España son Ignacio Thomas Porta Jorquera (central), José Luis López Rojas (pivote), Juan Ignacio Baumann de la Barrera (lateral izquierdo), Matías Andrés Cantón (portero) y Nicolás Mauricio Hernández Delgado (central y lateral). Su estancia en O Morrazo será posible gracias a un convenio de colaboración entre la fundación de Marco Ontenio Oneto, la Federación Chilena de Balonmano y el Comité Olímpico de Chile, que se harán cargo de sus gastos.

Estos primeros días son una especie de aclimatación y toma de contacto y ahora el Frigoríficos del Morrazo y el Bueu Atlético deberán decidir quienes entrenan y juegan en cada uno de los dos clubes. Para empezar ya tuvieron la ocasión de compartir ayer una sesión de carga física con la plantilla de Asobal del Frigoríficos del Morrazo.

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