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Christian Costoya, un ganador desde la cuna

Hace diez años FARO acudía al circuito de Forcarei para conocer a un piloto de cuatro años del que hablaban maravillas. «La pequeña joya trasdezana» fue el titular de un reportaje premonitorio. Ayer, aquel descarado niño se convirtió en piloto de McLaren. Conociéndolo, esto no acabará aquí

Silleda

Christian Costoya se convirtió ayer en noticia. El sillledense daba de manera oficial su esperado salto a la Fórmula 4 de la mano de McLaren en lo todo apunta a que será un nuevo episodio de su meteórica carrera. Y es que pocos de los que conocen al joven piloto de 15 años tienen dudas de que su demostrada calidad como piloto y su ambición terminarán llevándolo muy lejos.

FARO ha sido testigo directo de la carrera de aquel pequeño piloto que desde los cuatro años acaparaba elogios en los mentideros del motor gallego. Christian se inició en los karts con solo tres años. «Hizo muchos kilómetros en la nave que tenemos en el polígono. Lo teníamos que atar con una cuerda e íbamos corriendo detrás de él para poder frenarlo si pasaba algo. Era por precaución, porque es un niño de tres años que puede confundir el freno con el acelerador, pero nunca pasó nada. Lo más importante era que a él le gustaba», explicaban su padre, Manuel, y su tío, Javier, sus dos grandes valedores desde sus comienzos hasta ahora.

Su padre le coloca 
el casco cuando aún
no era capaz de hacerlo
 solo.|  Bernabé/Luismy

Su padre le coloca el casco cuando aúnno era capaz de hacerlo solo. / Bernabé/Luismy

Ambos sabían en lo que se estaban metiendo, ya que fueron campeones gallegos de karting, pero un día decidieron aparcar sus monturas para ayudar al pequeño de la familia a cumplir su tempranero sueño.

Era el año 2015 cuando Costoya, a quien su padre todavía tenía que atarle el casco porque no lo daba hecho solo, conseguía su primera victoria en una prueba del Gallego. Era el piloto más joven en lograrlo.

Su precocidad lo llevó a buscar nuevos retos en el Nacional, pero no en el español, en donde le exigían una edad mínima de seis años, sino en el portugués, en donde la edad bajaba a cinco años.

«Le dejan participar pero tendrá que competir con niños mayores. Ya está acostumbrado. En todas las carreras que ha corrido es el más pequeño», afirmaba por aquel entonces Javier Costoya.

Costoya, en la delegación de
 FARO en 2018. |Bernabé

Costoya, en la delegación de FARO en 2018. / Bernabé

Una vez dado el salto, Costoya dejó claro desde el primer momento su carácter ganador. «Terminó cuarto en Braga y se pilló un enfado tremendo», explicaba desde su familia sobre ese carácter. «Antes de empezar la carrera pregunta siempre cuál es el más rápido de sus rivales. En cuanto sale, va a por él a muerte», añadían.

Su confianza en esos momentos en el joven piloto era total, igual que la de aquellos que lo habían visto volar con su kart por encima de los 100 kilómetros por hora sin inmutarse a pesar de tener solo cuatro años.

Con su padre y su 
madre, antes de 
partir hacia el 
Mundial de Brasil.

Con su padre y su madre, antes de partir hacia el Mundial de Brasil. / Cedida

El Nacional luso y posteriormente en el español permitieron a Costoya foguearse ante pilotos más fuertes, desarrollando habilidades que después lo ayudaron a lo largo de toda su trayectoria hasta la élite europea. Las victorias tardarían poco en llegar y con ellas su primera aventura internacional, el Mundial de Brasil. Era el año 2018 y Costoya visitaba la delegación de FARO en Lalín para hacer una entrevista, algo que hacía acompañado de su familia y su kart.

Ese día el silledense respondía a las preguntas del periodista Ángel Graña con la naturalidad y soltura que siempre lo han caracterizado. Una de esas respuestas llama hoy la atención: «¿Con qué escudería te gustaría correr en la Fórmula 1?» «Sin duda, McLaren o Ferrari, pero me gustaría más estar con McLaren porque creo que es donde mejor trabajan».

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