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Motor | Montaña

De A Estrada a la «nevada» Cerdeña

El estradense Adrián Picaño puso rumbo a la mediterránea isla de Cerdeña para disputar su primera prueba internacional, la conocida cronoescalada de Tandaló. Acabó en un meritorio puesto 25 de la general en una prueba en la que contó con el inesperado condicionante de la nieve.

El carcross, en un tramo nevado (arriba). Picaño,  en su montura (izquierda).

El carcross, en un tramo nevado (arriba). Picaño, en su montura (izquierda).

A Estrada

El piloto estradense Adrian Picaño se embarcó el pasado fin de semana en una aventura internacional, que lo llevó hasta la isla mediterránea de Cerdeña. Allí disputó la conocida como cronoescalada de Tandaló, una competición de gran nivel que contó con una inesperada invitada, la nieve. Picaño disputó la competición con su Carcross Yacar, finalizando en un meritorio puesto 25 en la general de 150 participantes,siendo 15 entre los carcross.

El estradense pudo disputar la prueba de Cerdeña gracias a la invitación realizada por Yacar, que llevó a una docena de española a la prueba internacional. Allí les guardaba una parrilla con muchos nombres propios del motor europeo y con coches de primer nivel. «Fui con la intención de disfrutar de la experiencia y de poder estar corriendo con esa gente y contra estos coches. Hablamos de unidades como los R5 que cuestan más de 200.000 euros y yo voy con un carcross de 20.000.», afirmó Picaño.

De A Estrada a la «nevada» Cerdeña

De A Estrada a la «nevada» Cerdeña

Según explica, la carrera era similar a una subida del Campeonato Gallego de Montaña, con la diferencia de ser íntegramente sobre tierra. «Estuvimos allí desde el lunes. El sábado había tres mangas oficiales pero cuando nos levantamos nos encontramos que estaba nevando», relata el piloto de la Escudería Estradense, quien admite no estar acostumbrado a correr en estas condiciones. Este condicionante se unía a los problemas mecánicos que sufrió en las dos primeras pasadas. Picaño sin embargo fue capaz de superar esos problemas con la ayuda de su mecánico Samuel Bravo, remontando el domingo para acabar metido entre los mejores

«Fue una gran experiencia y la mejor manera posible de poner punto y final a la temporada», manifestó el estradense, quien agradeció el apoyo del equipo Picaño Motor Sport y de todos los patrocinadores que hicieron posible esta aventura internacional.

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