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balonmano | Primera Nacional

«Nos queda confiar en que el trabajo dará sus frutos»

Pablo Cacheda está viviendo el peor momento desde que hace ocho temporadas llegara al vestuario del primer equipo del Balonmán Lalín. Cuatro derrotas consecutivas colocan al Disiclín en una situación delicada tras 11 jornadas ligueras.

Cacheda imparte instrucciones durante el Disiclín-Culleredo del sábado. |  Bernabé/Javier Lalín

Cacheda imparte instrucciones durante el Disiclín-Culleredo del sábado. | Bernabé/Javier Lalín

Lalín

Lo del sábado ante el Culleredo, ¿es para pasar página o no?

Es para analizar y para darnos cuenta de que es nuestra realidad. Es muy difícil ganar partidos en Primera Nacional cuando te la juegas a que siete u ocho juveniles consigan dar el nivel de la categoría. Creo que las bajas nos están pasando mucha factura y la falta de experiencia también. Nos está costando en partidos donde la presión es menos, como puede ser contra rivales contra los que supuestamente vas a perder o puedes perder, se ve un equipo con menos miedo a fallar, y en otros como el del sábado, donde tienes que ganar, se ve a un equipo agarrotado y que tiene dudas.

¿Cómo está viviendo esta crisis de resultados ligueros?

Es el peor momento en estos ocho años pero además lo es porque el cuerpo técnico en general analizamos, piensas y le das vueltas en busca de soluciones y te das cuenta de que hasta que recuperes efectivos no tienes soluciones. Dependes de que unos chavales de 16 o 17 años te saquen las castañas del fuego y que, por lo tanto, eso no siempre puede salir bien. A los que más tenemos que agradecerles su esfuerzo es a los juveniles. Es que el sábado sénior estaban Ramón, Adrián, Iago, Adrián Ferradás y Xosé Cuíña y Xoán. De hecho, al final del partido, bajan el resto de jugadores al campo y te das cuenta de que tienes a la experiencia y a la gente de más nivel en la grada.

¿Qué esta pasando en defensa?

Creo que tenemos un problema defensivo porque nos está costando mucho. No tenemos contundencia y porque no somos capaces de encontrar esa sensación de estabilidad. Cuando lo hacemos no somos capaces de aprovecharla en ataque. Está claro que estamos deseando que se vayan incorporando efectivos porque todo lo que pueda venir y sumar bienvenido sea. Es que hablamos de los jugadores que estaban llamados a llevar la voz cantante del equipo.

Quizás lo único bueno dentro de lo malo es que se llevan 11 jornadas de campeonato, ¿no?

Siempre digo que el equipo va a mejorar a medida que vayan pasando las semanas. En este caso, creo que va a estar todo supeditado a que también vayamos recuperando efectivos y volver a ver a jugadores de más experiencia en el campo. El sábado comentábamos que de los de más experiencia uno lo tenemos en la portería, que es fundamental, pero los otros dos veteranos están en el extremo derecho, posiciones en las que es difícil ser determinante porque dependes de que te lleguen balones y del resto del equipo para que tú puedas lucirte. Sin embargo, la gente que tiene que conseguir las acciones de superioridad son los que no tienen experiencia.

Supongo que no contaba con estar en esta situación.

Desde luego que no. Veníamos de siete u ocho años de un nivel muy alto, pero si nos vamos a hace 15 años, se pasó por temporadas parecidas. Nuestro club funciona de esta manera: dependemos de las generaciones que van subiendo, de la gente que está en el primer equipo y de lo que tenemos en casa. Nos queda trabajar, apretar los dientes y confiar en que el trabajo dará sus frutos, que estoy seguro de que va a ser así.

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