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balonmano | Primera Nacional

Baño de realidad en el multiusos

El Disiclín sufre su tercera derrota como local a manos de un Culleredo más entonado

Luis Rozas arma el brazo, ayer, durante el Disiclín-Culleredo. |  Bernabé/Javier Lalín

Luis Rozas arma el brazo, ayer, durante el Disiclín-Culleredo. | Bernabé/Javier Lalín

Lalín

El Disiclín Balonmán Lalín sufrió ayer su cuarta derrota consecutiva (tercera como local) a manos de un Balonmán Culleredo que supo jugar sus bazas en el Lalín Arena (27-32). El partido disputado en la capital dezana sirvió, entre otras cosas, para evidenciar que sólo con juveniles no se puede sostener una liga de Primera Nacional y que una plantilla tan corta como la rojinegra naufraga al mismo tiempo que crecen los ingresos en la enfermería.

El marcador reflejaba un 10-12 al término de la primera mitad, pero pudo ser peor. Los hombres de Cacheda apenas hicieron frente en defensa al ataque visitante. Y eso que en el Culleredo fue descalificado Mario a los 22 minutos por juego violento. Los coruñeses siguieron a lo suyo mientras en el Disiclín los errores se sucedían hasta que llegó el recreo.

En la segunda mitad hubo más de lo mismo. El Culleredo dominó el encuentro imponiendo su envergadura en defensa y su juego de central, así como con sus buenos pivotes Adrián y Marcos hasta llegar a ponerse cinco arriba en el electrónico. Enfrente, al Disiclín le costaba mucho desplegar su ataque, sufriendo más de la cuenta en defensa. Casi todo del Culleredo acababa en gol o en penas máximas desde los siete metros. Al respecto, fue muy discutida la actuación arbitral de la pareja de asturianos, por penaltis y pasivos que se fueron al limbo. En los cinco últimos minutos el Disiclín intentó el milagro poniéndose a sólo dos tantos de su rival echando mano del empuje del veterano Ramón, pero dos errores de lanzamiento colocaron la losa final.

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