Christian Costoya ha hecho historia tras conseguir este fin de semana en Italia el título de las WSK Euro Series en la categoría de Mini. El piloto silledense de Parolin Motorsport se convierte de esta forma en el primer español en conseguirlo desde que en 2010 diera comienzo esta prestigiosa competición continental de karting. Tras su rotundo éxito en el campeonato transalpino de la especialidad, Costoya ratifica su excelente estado de forma en su mejor año desde que decidió trasladarse a Italia para seguir con su carrera deportiva.

El joven piloto trasdezano tuvo ayer dos auténticas pruebas de fuego en la jornada de clausura de la última carrera del campeonato celebrada en circuito de Sarno, en Nápoles. La primera, en la prefinal A, donde necesitaba vencer para tener opciones al título ya que sus dos principales rivales, Olivieri y Pesl, corrían en la prefinal B. Si alguno de los dos conseguía vencer, en el caso de Olivieri que era el líder del campeonato, la distancia en cuanto a puntuación de la general se mantendría entre el italiano y el gallego.

Costoya se vio superado a mitad de su prefinal por el ruso Vladimir Ivannikov, que también estuvo muy rápido durante todo el fin de semana. En la última vuelta el gallego intentó pasarlo y de hecho lo consiguió, pero se salió del trazado acabando en la hierba, lo que casi le cuesta la segunda posición. La distancia con el grupo de cuatro piloto que rodaban por detrás permitió al de Silleda acabar segundo, a pesar de su contratiempo.

Por el otro lado del campeonato, en la prefinal B, el italiano Olivieri tuvo problemas en la segunda vuelta llegando a contactar con varios pilotos y se quedó fuera de la carrera. Al no entrar entre los 15 primeros no pudo tomar la salida en la final. Mientras tanto, Pesl, que lideraba la prueba seguido de un grupo de muchos pilotos, cruzaba finalmente la meta en el puesto 14 para entrar por los pelos en la gran final del campeonato.

Así las cosas, Costoya y su equipo tiraron de calculadora sabiendo que todo dependía de poder colocarse en un buen puesto. En la salida se enganchó detrás de Ivannikov y los dos cruzaron la meta de Sarno. Christian entró a la estela del ruso sin intentar algo tan suicida como perder el campeonato por un adelantamiento. Al final, dos nuevos trofeos para la vitrina: uno como segundo en la final de Nápoles y el otro, y más importante, como ganador de las WSK Euro Series.