Una bandera del Club Deportivo Estradense hondea en el balcón de la vivienda de Víctor Lomba. “Ahí se quedará para siempre”, afirma. Pocas personas hay tan respetadas como él en la historia del club rojillo, tanto por su aportación como jugador y entrenador, como por esa forma de sentir los colores de la entidad. Tras dejar la comida a punto, nos lleva a su despacho, donde guarda como oro en paño y archivada de manera meticulosa innumerable documentación de la historia del Estradense. “En esa estantería todavía tengo las libretas donde apuntaba las notas de los equipos rivales cuando era entrenador”, explica mientras nos lleva de paseo por un fútbol diferente al actual en su forma y color pero no en sentimiento.

Entre aquellos cientos de crónicas, fotografías antiguas y notas de entrenador se encuentran las de una temporada para el recuerdo, la vivida hace treinta años, cuando con él al frente el Estradense terminó séptimo y logró clasificarse para la Copa del Rey. Fue una campaña histórica, que muchos todavía guardan en la retina y que culminaba una época que comenzó cinco años atrás cuando Lomba se hizo cargo del equipo en Primera Regional. Tras dos ascensos, los rojillos llegaron a pelear en la parte alta de Tercera, una gesta que recuerda a la que hoy en día está realizando el equipo de Alberto Mariano con su participación en el play off de ascenso a Segunda RFEF por primera vez en la historia del club. Entre los cientos de aficionados que cada domingo han ido siguiendo las evoluciones del equipo rojillo se encuentra Lomba. “He disfrutado mucho con este equipo, pero también he sufrido un montón con él”.

El exentrenador analiza las similitudes entre su equipo en la temporada 1991-92 y el actual. “Hay cosas que veo en las que los dos equipos son similares. Nosotros por ejemplo éramos una piña. Yo les comía la cabeza a mis jugadores y ellos salían al campo cada día y lo daban todo. Eso es exactamente lo que veo hoy. Sé, porque estoy muy unido a ellos, que son una familia. Esa es una labor del cuerpo técnico y también de la directiva. Todos hacen grupo y esas cosas ayudan a que todo funcione. Si trabajas a gusto, todo te saldrá mejor”, argumentó. “Otra cosa que me recuerda a aquella temporada es que todos los jugadores dan lo máximo. Todo lo que tienen lo dejan en el campo. Echan fuego en todos los partidos. Con los míos pasaba igual. Sacaba de ellos todo lo que podían dar”. Lomba considera clave la unión y la confianza en Mariano y en el actual bloque por parte de la directiva en los últimos cuatro años, algo que también ocurrió en su época, con la confianza total por parte de la directiva de Alfonso Varela.

Sin embargo, a partir de ahí las similitudes se acaban y Lomba solo tiene palabras de elogios para el actual Estradense y muchos de sus jugadores. “Cuando estábamos en Preferente, este equipo sabías que en cualquier momento podía marcar. Veías a Juanín, a Juanito y Borja y sabías que en cualquier momento la enchufaban. Estabas más tranquilo. Ahora ya se sacan los partidos con más esfuerzo y sufrimiento pero el Estradense sigue jugando muy bien y le puede ganar a cualquiera. En mi época sin embargo teníamos un equipo para jugar siempre al contraataque porque nosotros teníamos dos balas arriba como Josele y Jaime. Eran toros, pero también sabían jugar. No tuvimos otros delanteros como ellos”.

Lomba tiene además palabras de elogio para los jugadores del Estradense, con una querencia especial, el capitán Vicente. “Soy de los que pagaría una entrada solo por verlo jugar. Tiene una calidad increíble. Recuerdo un partido en Ourense cuando era más joven en el que cogía el balón y era imposible quitárselo”. El exentrenador considera también clave la temporada de los centrales Carabán y Martín Sánchez. “Son dos centrales increíbles. Martín es un toro. Es de los mejores centrales de la categoría”. Luego estarían “los dos Brais”. “Vidal es un catedrático. Puede parecer un poco lento pero es muy bueno. Calvo también adelgazó y se ha convertido en un gran futbolista. Luego está la experiencia de Javicho o la conducción de balón de Porrúa”. Por encima de todos señala a Mariano, como la clave de este Estradense. “Empezó con algunos por los que dabas muy poco. Yo no habría tenido tanta paciencia como tuvo él con muchos pero supo sacarle el jugo a todos. Solo hay que ver el caso de Borja. Ese chaval debe agradecerle mucho a Mariano. Luego hay jugadores como Juanín, que cada temporada que pasa es mejor jugador, o Ube, que es un jugador totalmente distinto al que llegó”.

“Todo lo que se está viviendo es muy bonito después de una etapa un poco más baja”, afirma. En este caso da valor a la época de Tinto al frente del equipo. “Gracias a Tinto y a la familia de chavales que creó a su alrededor se logró salvar al Estradense de bajar a Primera. Hizo una labor importantísima que permitió que el club se asentase a partir de ahí”.

“Despertaron la ilusión de un pueblo”

Lomba posa con la bandera del Estradense Bernabé

Víctor Lomba formará parte de la marea rojilla que mañana pondrá rumbo al Morrazo para intentar alcanzar las semifinales del play off de ascenso. Para ello deben superar a partido único. “Va a ser muy difícil. Creo que el Estradense va a hacer su partido y van a pelear como jabatos. Tenemos muchas más ganas e ilusión que el Alondras. Nos mata sin embargo tener que jugar allí. Estoy seguro de que si jugásemos aquí, ganaríamos. En casa somos muy fuertes. No somos el mismo equipo en casa que fuera. El apoyo del público les sienta muy bien. Iremos 200 allá pero jugar en Alondras es muy duro y la gente aprieta mucho. Cangas siempre fue una plaza muy difícil. Para ganar allí hay que pasar por encima de ellos y del árbitro. Yo lo sufrí en mis carnes”, explicó, aunque recordó que el Estradense lleva todo el año dando sorpresas. “Tenemos la moral alta y físicamente estamos muy bien. Me gusta como terminan los partidos”. Lomba considera sin embargo que uno de los factores que más les puede ayudar es el aliento de la afición local. “Han despertado la ilusión de un pueblo. La gente cree en ellos”.