El Disiclín Balonmán Lalín sufrió ayer un duro golpe en su ilusionante temporada. Los rojinegros recibían al Ibiza, un rival directo y en un duelo clave para intentar meterse en el play off. Fue un choque igualado e intenso en el que los visitantes llevaron el mando en marcador en todo momento. Los de Cacheda sin embargo volvieron a tirar de corazón para mantener el partido igualado ante un rival con muchos más argumentos. Con el partido 24-24 a falta de siete, los visitantes estuvieron mucho más acertados para terminar llevándose dos puntos que les permiten abrir brecha en la tabla con respecto a los lalinenses.

El choque jugado ayer en el Arena enfrentó dos propuestas diferentes con dos equipos antagónicos en su composición. La artillería del Ibiza contrastaba con los esfuerzos de los rojinegros, que tuvieron que buscar las cosquillas como pudieron a una sólida defensa y a un portero tan seguro como Juan Gamallo. Eso hizo que las sensaciones siempre fuesen favorables a favor de los visitantes, que encontraron en los lanzamientos de Basualdo y Bernárdez a sus grandes referentes ofensivos.

Los rojinegros por su parte encontraron un seguro bajo palos, con un Tomás que firmó una gran actuación, pero sufrieron para tapar las numerosas vías de agua que creaba su rival cuando atacaba. Eso les impidió imponer su ritmo, con pocas transiciones y abocados en todo momento a los ataques estáticos.

La igualdad reinó en una primera parte que terminó con 12-13 en el marcador. Tras el intercambio de golpes inicial los visitantes lograron un parcial de 0-3 que les permitió colocarse 7-11. El órdago del Ibiza fue bien respondido por los de Cacheda, que colocaron el 11-11 con un parcial de 4-0.

En el inicio de la segunda parte, el Ibiza volvió a abrir una pequeña brecha. Bien liderados por un Basualdo que anotó cuatro goles casi consecutivos se colocaron 15-18. El partido se movió con ventajas de dos y tres goles hasta que el Disiclín reaccionó para colocar el empate a falta de siete minutos. Una exclusión de Rubas allanó el camino para que los visitantes se fuesen de dos en el marcador. Esa pequeña ventaja y la aparición de Iriarte en los lanzamientos clave hicieron estéril el esfuerzo final de los rojinegros, que casi no tuvieron opción de forzar el empate en el último minuto.