Finalizado el primer tramo de campeonato, Denís Pombar, técnico del Obradoiro Silleda se muestra satisfecho con los suyos dentro de la conferencia A-C de la competición. “Lo más importante es que no tuvimos que aplazar ningún partido por la pandemia, que es todo un lujo tal y como está la situación actual. Eso marca mucho en todos los aspectos. Tanto a nivel de resultados como a nivel de no tener ningún susto, fue una primera vuelta muy positiva. Nuestro primer objetivo era intentar mantener la categoría porque somos un grupo muy joven y desde el inicio conseguimos victorias que nos dieron moral”, asegura el responsable del filial obradoirista. Pombar recuerda que “fue una primera vuelta en la que nos tenemos que ir adaptando semana a semana porque hubo muchas pequeñas lesiones producidas por todo lo que afecta la vuelta de la cuarentena. La pretemporada fue el triple de larga de lo normal. Estoy muy contento con el trabajo de todos porque adaptarse a que nos falten determinados jugadores no es fácil y entre todo el equipo y muchos júnior fuimos capaces de mantener un nivel de entrenamiento muy alto”.

Y en cuanto a lo que resta por disputar en esta temporada tan atípica también en la Liga EBA, el entrenador de los del “César González Fares” indica que “la segunda vuelta va a ser muy competida porque arriba pasa de todo y porque cualquiera en esta liga puede ganar a cualquiera. Yo creo que hay equipos en la parte baja como Betanzos, nuestro próximo rival, que vienen de fichara un senegalés y a un italo-argentino, que hará que ganar a un equipo de los que ahora llevan menos victorias sea muy complicado, como se está viendo en cada jornada. Arriba está todo súper igualado y, como te digo, creo que va a ser una segunda vuelta muy larga e igualada”.