Otro de los asuntos espinosos es el costes de los test serológicos propuestos por la Gallega. Para los clubes firmantes "no puede ser que nos pretendan cargar los costes de los test, a 60 euro cada uno, lo que supone unos 2.000 euros para cada club cada vez que se repitan las pruebas. El presupuesto medio en Segunda o Tercera puede rondar entre 10.000 y 15.000 euros anuales. Es decir, quieren que gastemos en los test entre un 13 y un 20 por ciento de la partida económica, sin contar que los gastos federativos se mantienen iguala, y los ingresos van a ser muy limitados. Tampoco está aclarado a quién se le va a imputar el coste del sensor de temperatura".

Por otro lado, el comunicado de los díscolos dedica un apartado para la mutualidad. "La federación tampoco nos ofrece ninguna garantía de que nos vayan a devolver la parte no consumida de la prima de la mutualidad de esta temporada -tal y como sucedió el año pasado en el que no se disputó aproximadamente el 25 por ciento de la competición sin que nos devolvieran un sólo euro-, en el supuesto más que probable de tener que suspender el campeonato liguero".