El Estradense sumó el pasado domingo ante el Barco mucho más que tres puntos. Metidos en descenso directo y con la losa de cinco derrotas consecutivas los rojillos recibían a uno de los cocos de la Tercera División con la necesidad de sumar para reforzar su propuesta de juego. Lo hicieron, con la misma seriedad y esfuerzo de jornadas anteriores. En esta ocasión sin embargo la suerte cayó de su lado, sumando la pizca de acierto que les faltó hasta ahora.

El choque jugado en el Municipal de A Estrada tuvo muchos protagonistas. Uno de ellos fue Alberto Mariano. El técnico del ascenso necesitaba una victoria que reforzase el proyecto y una idea que transmitía buenas sensaciones pero que no estaba dejando resultados. Mariano se la jugó. Introdujo varios cambios en el once y no dudó el tratar de tú a tú a Goliat Esta vez la victoria sí se ajustó al cuento, lo que sacó a los rojillos del descenso.

Otros protagonistas estuvieron en el campo. Ube, un jugador del que se espera mucho pero estaba firmando un inicio de temporada discreto, marcó el tanto de la victoria con un buen partido. No fue el único. Cascallar respondió al reto de ponerse por primera vez bajo palos dejando la portería a cero y con buenas respuestas, mientras Iago Neira firmaba una buena actuación por la derecha. Los cambios introducidos funcionaron, sumando a una propuesta coral en la que todo encajó a la perfección.

El último centro de atención estuvo fuera del campo. En el peor momento del Estradense esta temporada, y quizás desde hace muchos meses, el Municipal de A Estrada se llenó con más de 700 aficionados. El club apostó por organizar el Día del Niño y el campo se convirtió en una fiesta con final feliz. En el día en que más lo necesitaba el Estradense encontró afirmacion y el apoyo que anhelaba desde la grada.

Pasadas horas desde la victoria ante el Barco, Alberto Mariano no escondía la importancia de esta victoria, felicitando tanto a sus jugadores como a los aficionados. "La afición estuvo para quitarse el sombrero. Que venga tanta gente al campo después de perder cinco partidos seguidos y que te animen no es fácil de ver. La masa social se ve cuando las cosas van mal y la del Estradense estuvo ahí. A la afición le tenemos que hacer la ola", afirmó.

En el plano deportivo, el entrenador compostelano reconoció que la victoria ha sido "un alivio a nivel anímico, tanto para la afición como para el equipo. A veces el grupo se resiente si suma malos resultados negativos. Hay menos humor y espíritu, que no trabajo, eso siempre lo mantenemos. Mi miedo era sin embargo que el equipo perdiese eso. Esta victoria nos da tranquilidad para trabajar", argumentó el entrenador.

En cuanto al partido, Mariano considera que ya era hora de que la que moneda cayese alguna vez en cara para el Estradense tras varias jornadas en las que siempre salía cruz. "Tuvimos la solidez defensiva que nos faltó en San Lázaro. Estuvimos agresivos y solidarios a la hora de defender. A partir de ahí quedaba aprovechar alguna de las ocasiones y lo hicimos. No estuvimos finos a la hora de decidir tras robar algunos balones pero debo felicitar a los jugadores por el resultado y por el trabajo".

Mariano también quitó peso a los cambios introducidos. "No se trata de agitar el árbol. Hemos recuperado gente y ahora tenemos más opciones. Somos veinte y juegan once. El resto tiene que apoyar. Aquí hay sitio para todos. Todos tienen opciones de jugar porque nadie hizo nada malo. Jugarán aquellos que estén al mejor nivel", manifestó.