Las vacaciones de Semana Santa están siendo aprovechadas este año por dos de las escuelas de fútbol base de Deza y Tabeirós-Montes para participar en algunos de los numerosos torneos celebrados a lo largo y ancho de Galicia. En concreto, la Escola de Fútbol Lalín y la Escola Estrada de Fútbol Base participaron con un total de seis equipos diferentes en torneos disputados en Mos, Ames y Caldas de Reis, algunos de los cuales concluyen hoy mismo. Los estradenses fueron los que más atinados estuvieron, consiguiendo llegar meter a su benjamín A en la fase final del torneo de Caldas, hoy, en un grupo donde están Pontevedra, Lugo y los anfitriones. También hoy, los biberones estradenses jugarán una Ames Cup en la que sus compañeros prebenjamines y alevines corrieron una suerte dispar. Así, el prebenjamín C cayó en cuartos de final frente al Porto do Son, mientras que el B llegó a semifinales donde fue eliminado por el Atlético Fátima (3-0). Los alevines fueron eliminados en los cuartos de final por el Bertamiráns, que los derrotó por la mínima. Y en la Mos Cup, los alevines de la EEFB fueron terceros en la fase de consolación.

Deportividad

Por otro lado, el equipo benjamín de la Escola de Fútbol Lalín terminó noveno en el XII Torneo Benjamín Cidade das Burgas organizado por el Pabellón Ourense. Los rojinegros tuvieron en Mateo González a su principal artillero. Los benjamines rojinegros vencieron en la fase de grupos al ED Promesas por un marcador de 0-2, con ambos goles anotados por Mateo. Sin embargo en el segundo encuentro de la fase previa el cuadro escolar lalinense fue superado por el ED Xinzo (2-4), de nuevo siendo Mateo González el autor de las dos dianas dezanas. En los cuartos de final, los del Cortizo cayeron delante del Pabellón CF por un marcador de 3-1, volviendo a ser Mateo el goleador de los dezanos. Finalmente, en los partidos que decidieron del quinto al octavo puesto del torneo, la EF Lalín también fue superada por el ED Promesas (0-2) y por el CP Calasancio (5-1) con Mateo firmando su último gol de la competición. Los rojinegros fueron octavos y, además, conquistaron el trofeo a la deportividad en la cita orensana.

Todos ellos disfrutaron de una serie de competiciones donde la confraternidad fue la tónica dominante. Las promesas del fútbol de Deza y Tabeirós-Montes demostraron que hay cantera para rato.