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Fútbol | Tercera RFEF Femenina

As Celtas perdona y acaba empatando

Un gol a 8 minutos del final priva a las de Vicky Vázquez del triunfo en su visita a Zamora

Once inicial de As Celtas en su partido contra la UD Bovedana

Once inicial de As Celtas en su partido contra la UD Bovedana / @AsCeltas

Vigo

El Celta ya sabe que el ascenso va a estar más caro de lo esperado, que tener una línea defensiva excelente (ayer Paula Rodríguez, Elena Pérez, Camila Pescatore y “Muñi”) no impide que te hagan un gol absurdo y que si perdonas en la definición acabas empatando.

El equipo vigués, con un 4-2-3-1, se encontró tal vez con el rival más guerrillero de la categoría y le costó hilar acciones ofensivas. Un excelente disparo de María Nogueira (min. 24) se iba alto por poco. En un choque de ida y vuelta, con muchas pérdidas y recuperaciones, con mucho contacto, la Bovedana avisó en el descuento con una falta y el balón paseándose por el área (45+4).

Tras el descanso, Vicky Vázquez buscó más contundencia arriba y Emma Domínguez lo aprovechó. El 0-1, con cambio de lado de Elena para “Muñi”, esta buscando a la incisiva Toubes para que la ourensana metiese el cuero en la posición de “9” puro de Emma fue un canto a la excelencia: Emma recibió, fijo a su defensa, Marina Montes, se giró y soltó un disparo seco y raso al que la portera local no llegaba. Si piensan en un acción de gran pívot de baloncesto, también les valdría. Con el gol perfecto, las celestes pudieron sentenciar, pero el chut desde la frontal de Nogueira se fue alto por medio metro. Eran los mejores momentos visitantes. Una falta directa botada por Camila, un afortunado cabezazo de Paula Lorenzo al larguero… el rival parecía noqueado. En el minuto 70, Toubes encaraba meta rival y soltaba un fogonazo que se iba cerca del poste derecho.

Mónica Camarón, la goleadora local, soltaba una volea que sacaba Naira en gran estirada. Emma respondía a un centro de Toubes estirando la pierna para tocar casi en postura acrobática y obligar a la arquera local a emplearse a fondo.

En un campo imperfecto para rasear, todo iba bien. Hasta que llegó la pifiada. Paula Román buscaba puerta con un chut lateral lejano que se colaba justo por el centro de la meta de Naiara, entre su insuficiente salto y el larguero. Era un regalo con muy alta penalización. Aunque quedaban pocos minutos, el Celta pudo hacer el segundo. A segundos del final, Toubes ganaba la línea de fondo, se inventaba un centro y Paula Lorenzo, que se había colado a la espalda de las centrales, cabeceaba al palo largo. Con la portera batida, el balón no entraba por poco.

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