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Faro de Vigo

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Balonmano Femenino - División de Honor Plata

Estreno con victoria ante un rival directo

El Asmubal se impuso al Lavadores en un duelo muy igualado por la permanencia

El Asmubal logra su primera victoria de la temporada. INAKI ABELLA DIEGUEZ

El Asmubal Meaño se impuso en Vigo ante el Lavadores (26-27), en un partido igualado de inicio a fin, con el que estos dos ascendidos arrancaban la liga de División de Honor Plata femenina del balonmano nacional. Una liga en la que están llamados a ser rivales directos por la permanencia, por lo que, a las primeras de cambio, podían estar jugándose en esta ocasión más que dos puntos.

Dentro de una igualdad máxima, con sucesivos empates y ventajas mínimas, dos goles de Arangio y Méndez -las caras nuevas de las verdinegras- abrían una primera renta de dos en el minuto 11 (4-6). Pero las tablas se rehicieron y esa igualdad máxima se plasmaba al descanso (11-11).

En los primeros minutos del segundo tiempo dos goles de Ballada y Miniño subieron el 13-15 (minuto 34). Fue a partir de ahí cuando se vivieron los dos momentos claves del choque. El primero en favor de las locales que, con un parcial de 5-0 llevaron el marcador a un 18-15. Presto, Juan Costas paró la racha viguesa con un tiempo muerto, para reafirmar su defensa con dos cambios.

Ello propició invertir la dinámica y ahí llegó el segundo momento clave: en el 42 con 21-18 en el electrónico, las meañesas materializaron un parcial de 1-6, con goles de Miniño, Arangio, Sabela, y tres de una Carolina Fajardo inconmensurable en el pivote, que les ponía dos arriba a falta de cinco minutos para el final (22-24). Y en el 58 una ventaja máxima de tres (24-27) daba medio partido a las verdinegras que, hasta el final, jugaron administrando esa renta para acabar encajando el último gol (26-27) a falta de cuatro segundos.

Eso sí, quejas por parte de ambos equipos con el nuevo balón implementado por la Federación con su firma deportiva, que es 1,5 centímetros más grande de diámetro, y esa mayor dimensión hace que no se ajuste a manos de las féminas. Ello motivó muchas pérdidas de balón, máximo con un pabellón de Lavadores con mucho calor y humedad que ahondó aún más este handicap.

Juan Costas valoraba el partido de las suyas: “al principio -afirma- pesaron algunos nervios en las jugadoras nuevas con este estreno, con un arranque técnico para tratar de acostumbrarnos a este nuevo balón, y que nos demuestra que faltan cosas por engranar, y cabrá cargar el trabajo físico en las próximas semanas para llegar en mejores condiciones”. Sobre el nuevo balón, Costas reconoce que “es más grande y se hace mucho más difícil de controlar por lo que propicia que los lanzamientos acaben yéndose arriba”.

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