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Faro de Vigo

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Motociclismo

Cambiar el mundo a dos ruedas

El piloto Alberto Fernández, con diversidad funcional, promueve varias causas sociales

Alberto Fernández, piloto con diversidad funcional, acompañado por colaboradoras de Adicam. Rafa Vázquez

Para el corredor cambadés Alberto Fernández Boo, el motociclismo es algo más que subirse al pódium o marcar la vuelta rápida. Es una forma de reivindicarse por las causas en las que cree, como el feminismo, la inclusión o la lucha por hacer visibles enfermedades alejadas de los grandes focos, más allá de su propia historia de superación, en la que la diversidad funcional física le acompaña y que afecta a la movilidad del lado derecho de su cuerpo.

Empecé muy pequeño a andar en moto, con ocho o nueve años. A raíz de un problema de salud que se empeoró bastante tuve que dejarlo a los 22, pero a los 29 pude volver y aquí estamos, compitiendo”, recordó Fernández Boo, en la presentación en Pontevedra de su colaboración para los próximos meses con una conocida marca gallega de camisetas.

Actualmente, el piloto gallego, que regresó a las pistas en 2020, compite en el campeonato castellanoleonés de la categoría de Supersport 300 y participará en el Campeonato Interautonómico de Velocidad de Cartagena la próxima semana.

Su calendario para la temporada proseguirá en los meses de septiembre, donde competirá en León el 24 y 25, y octubre, con la participación en el Open Martín Vázquez en As Pontes de García Rodríguez entre los días 22 y 23.

“Estoy muy contento, porque nunca piensas que lo vas a conseguir realmente. Yo tengo muchas patologías y hay que luchar mucho. No es un mundo fácil. Estoy muy agradecido a mi patrocinador”, explicó el piloto, que también estuvo acompañado por miembros de la Asociación de Personas Afectadas de Cancro de Mama e Xinecolóxico (Adicam).

Fernández Boo aprovechó la ocasión para apelar a que la gente pelee por conseguir sus objetivos y que nada les frene, al mismo tiempo que defiende valores muy positivos para la sociedad más allá de las pistas y la competición a dos ruedas.

“Esto no es solo un piloto, también es un proyecto que difunde valores sociales. Estamos aquí porque queremos difundir la promoción de la salud mental, la igualdad de género y la diversidad funcional. Tenemos derecho a disfrutar de lo que nos gusta. La gente le llama límites, yo digo que es no aprovechar lo que tienes”, destacó el piloto cambadés.

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