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Baloncesto - Sub-16

Irene Noya debuta con la selección española cadete

Irene Noya, con la camiseta de la selección en el Torneo Internacional Ciudad de Toledo.

Irene Noya estrenó en los últimos días la condición de jugadora internacional. La vilagarciana de 15 años fue convocada por la selección española sub-16 para participar en el Torneo Internacional Ciudad de Toledo en el que se enfrentó a Hungría por partida doble.

Además de ser una jugadora importante en la rotación del equipo nacional dirigido por Javier Torralba, Irene Noya también aportó en los dos lados de la cancha ante la selección magiar disputando una media cercana a los veinte minutos por encuentro.

La vilagarciana, becada en el centro Siglo XXI, se estrenó con España ante Hungría

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Antes de este debut con la camiseta de la selección española, la jugadora que estuvo hasta los 13 años en la cantera del Sigaltec CLB de Vilagarcía ya había tenido experiencias previas. Su presencia es asidua en concentraciones y entrenamientos convocados por la Federación Española. Además, desde hace apenas un par de temporadas decidió dar el paso de irse al centro Siglo XXI de Barcelona, lugar al que solo acceden los talentos emergentes del baloncesto femenino nacional.

Irene Noya en una acción de su debut internacional frente a Hungría.

Tras destacar por su calidad técnica y cualidades físicas con la camiseta naranja del CLB, Irene Noya ya tuvo una primera oportunidad para seguir progresando en el baloncesto fuera de Vilagarcía. Concretamente, la cantera del Ensino de Lugo le hizo una oferta que quedó inmediatamente descartada cuando la Federación Española le planteó la posibilidad de irse becada a Barcelona.

Hace apenas un par de temporadas decidió dar el paso de irse al centro Siglo XXI de Barcelona, lugar al que solo acceden los talentos emergentes del baloncesto femenino nacional

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Su padre, Víctor Noya, reconoce que “Ensino la había invitado a jugar la Minicopa de la Reina, pero luego llegó el ofrecimiento para irse a Barcelona. Indagué un poquito sobre lo que más le podía convenir para su futuro y nos decidimos por el Siglo XXI. Al principio, ella tenía algunas dudas, pero pronto se disiparon y fue ella la que en los días previos ya estaba deseando llegar y conocer todo aquello”.

Fue a partir de septiembre de 2020 cuando la Residencia Blume se convirtió en su nuevo hogar. Allí sigue cursando sus estudios de ESO, además de entrenar en una rutina habitual de dos sesiones diarias.

Con sus 188 centímetros, la vilagarciana hace de la polivalencia en su juego una de sus mejores cualidades

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Con todos los avances en materia de desarrollo deportivo a su disposición, la joven vilagarciana potencia sus valores en medio de un ambiente de excelencia deportiva compartiendo residencia, instalaciones e instituto con proyectos de otras disciplinas.

La jugadora vilagarciana en segundo término en una acción defensiva.

El pasado verano, tras un año bajo la órbita del Siglo XXI, tuvo que seguir las pautas de entrenamiento marcadas en sus vacaciones en Vilagarcía. Un esfuerzo que la propia jugadora convierte en la más absoluta motivación. Su padre reconoce que “desde muy pequeñita se ha criado en un entorno de baloncesto. Sus amigas y sus amigos también juegan y su hermano Daniel también lo hacía. Además, yo también colaboro con el Sigaltec CLB y a Irene le encanta jugar y entrenar”.

Con Sara Gómez como modelo a seguir, Irene Noya ya piensa en poder disputar el próximo verano el Campeonato de Europa cadete. Sería la primera gran cita internacional en su carrera y un premio a sus esfuerzos, pero antes tiene una cita en Huelva. Será en la provincia onubense en el mes de enero donde competirá con la selección gallega en el Campeonato de España por selecciones autonómicas.

Irene Noya durante el calentamiento del partido disputado el pasado lunes en Toledo.

Con sus 188 centímetros, la vilagarciana hace de la polivalencia en su juego una de sus mejores cualidades. La mejoría técnica y física, sumada a su versatilidad para jugar cerca y lejos del aro, convierten a Irene Noya en una jugadora a tener muy en cuenta a medio plazo. Unas potencialidades que no le impiden olvidarse de su responsabilidad para con los estudios, tal y como queda de manifiesto en su expediente.

Ahora, después de su bautizo internacional en Toledo, la motivación será todavía mayor. Una Irene Noya que pasa a engrosar el capítulo de deportistas arousanos que saben lo que es defender la camiseta de la selección española.

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