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Fútbol - Categorías Autonómicas

El retorno a los campos por Navidad

La vuelta del fútbol aficionado no convence a aquellos que lo practican

Los equipos de fútbol de Primera Autonómica sopesan el regreso a los campos por Navidad. No será para comerse el turrón sino para arrancar los entrenamientos de una pretemporada atípica con vista al inicio de liguero que se baraja para el 31 de enero, que es el último horizonte trazado por la Federación Gallega. Pero varios equipos estudian ya la opción de plantarse y no salir en liga por la situación COVID, conscientes aún así de que ello puede acarrearles sanción federativa de descenso.

Óscar Estévez, portero y veterano capitán del Unión Dena, abrió durante la semana el melón sobre el arranque liguero: “Regento un local hostelero en Vilalonga -explica-, tengo a mis trabajadores en paro, a lo sumo servimos comida a domicilio, algo de terraza y nada más, con escrupulosas labores de higienización”. “A la par -añade-, tres compañeros de la plantilla han padecido ya COVID, y ahora el club y la Federación me piden que vaya y me arriesgue en el campo y mi negocio, cuando el fútbol, que es lo que más me gusta en la vida, es diversión y ocio en estas categorías, y pretenden que lo anteponga a la seguridad de la familia y a la mía propia”. Un Óscar que se muestra convencido: “Mi postura es ganar apoyos para la causa, que los clubes y jugadores se sumen: tal y como están las cosas no se debe arrancar la liga ni entrenar en los campos. La Xunta, a cerrar cosas y actividades como la hostelería, y la Federación, a abrir campos… esto no se entiende, es inaudito”.

Su entrenador del Unión Dena, Juan Alarcón, reconoce que la situación es complicada para regresar con su equipo: “A instancias del club -explica- me puse en contacto estos días con la plantilla para volver a los entrenamientos ahora en Navidad, pero muchos no están por la labor por temor al COVID. Casi el 50 por ciento de los jugadores de la plantilla, y de ellos los pesos pesados, me reconocen no querer ponerse en peligro ni ellos ni sus familias, máxime cuando estamos hablando de fútbol meramente aficionado”. “Respeto y procuro entender a todas las partes -agrega-, yo estoy a disposición del club, pero entiendo a los jugadores. Se plantea un regreso después de ocho meses sin entrenar, que precisa de tiempo, con el COVID ahí fuera, con muchos jugadores que tienen sus negocios parados, con cierres perimetrales, que no podemos reunirnos con los nuestros en Navidad… ¿Cómo puede ser preocupación el fútbol aficionado que es ocio? Lo mejor y más prudente sería aparcarlo, dejar esta temporada en blanco”. Pero en el filo está la amenaza federativa del descenso de categoría con lo que se le ha advertido a los clubes desde la Federación: los equipos que renuncien a salir en liga descenderían a tercera autonómica o, a lo sumo, a segunda.

La postura de Estévez también coincide con la del presidente del Unión Grove, Ramón Míguez, consciente de la complejidad de un regreso a la liga: “Primero es por salud, luego porque el concello de O Grove no permite entrenar en sus instalaciones deportivas, entre ellas el campo de fútbol. Además será una temporada económicamente inviable: no habrá taquilla, ni cantina, ni venta de rifas porque no habrá público o se permitirá a cuentagotas, el concello de O Grove nos ha rebajado el 40 por ciento las subvenciones al estar parados, no podremos cumplir nuestra palabra de primas con la plantilla, porque no habrá dinero, hay jugadores que con el COVID no piensan regresar y arriesgar con el fútbol”. “A mayores -advierte- el problema sería cuando llegue la siguiente temporada, con los clubes llegando a ella adeudando el dinero de esta. Por estas razones, y a expensas de consensuarlo en la directiva estos días, mi petición es que la Federación aparque la temporada, si arranca tal y como están las cosas, mi posición es no salir en liga, y si ello conlleva descensos tendremos que acatarlo, porque lo primero es la salud y no dejar en quiebra en club”.

Por su parte el presidente del Zacande, José Antonio Fariña no quiere precipitar y opta por mantenerse cauto. “Hasta pasadas las Navidades no conviene posicionarse -admite-, porque todo dependerá de cómo salgamos de estas semanas”. “Eso sí -agrega- el Zacande está por partir en la liga, siempre que la situación sea segura, con los test a los jugadores cada 15 días y el protocolo COVID aplicándose en toda su extensión”.

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