No tuvo opción el Asmubal ante un rival que no era de su liga, y frente al que las meañeses llegaban fuera de punto por el parón de tres semanas que habían sufrido por problemas de condensación en Coirón y su positivo en covid. Por acuerdo entre los dos clubes, ambos se avinieron a jugar por primera vez con mascarillas, prenda a la que no obliga la Federación Española en categoría nacional.

Ese parón lo pagó el Asmubal anímica y físicamente al final de cada período. El pulso lo aguantaron en los diez primeros minutos, donde se impusieron las defensas saldándose esa fase con un 3-3 en el electrónico. Pero ahí, las porriñesas sacaron partido de los errores del Asmubal, que se traducían en pérdidas de balón y lanzamientos marrados en situaciones francas.

En la segunda parte, con el partido cuesta arriba y sin más que perder, las meañesas, ya desinhibidas, soltaron el brazo pudiendo ofrecer otra cara, y hasta ofreciendo buenas sensaciones. A partir de ahí el choque se movió con ventajas de 4 y 6 goles para las locales. Pero en un abrir y cerrar de ojos, los porriñesas soltaron el segundo mazado con un parcial de 4-0 que despejó cualquier atisbo de remontada meañesa. El Asmubal, ahora sí entregado, se dejó ir hasta el 28-19 final.