El Arosa volvió, diez meses después, a disputar un partido en A Lomba. Fue un amistoso y ante un rival de la talla del Celta B. Un retorno a casa que se solventó con una derrota sin discusiones en la que toca sacar conclusiones que van mucho más lejos de un resultado que no deja de ser anecdótico.

Ambos equipos mostraron velocidades muy diferentes desde el inicio. Los de Onésimo Sánchez evidenciaron un alto ritmo en la presión y en la profundidad que muy pronto le daría réditos. Y es que apenas había transcurrido el primer minuto de juego cuando el portonovés Lautaro adelantó a placer a los celestes ante la falta de contundencia de la defensa local.

Poco a poco fue soltándose más el Arosa, pese a sus escasas sesiones de entrenamiento en comparación con el filial vigués. Roberto avisó con un cabezazo que se fue ligeramente desviado y, poco después, un error de Markel en una entrega en zona defensiva se convirtió en un regalo que Pedro Beda aceptó para hacer el empate a un tanto.

Poco duró el empate puesto que un pase en profundidad desde más allá de mediocampo sirvió para castigar el desajuste defensivo y que Manu Justo aprovechase al autopista para batir por bajo al juvenil David Conde en su salida.

La vuelta tras el descanso dejó entrever un descenso en la intensidad de ambos hasta que Onésimo reactivó a su equipo con una presión mucho más agresiva que le permitía jugar mucho tiempo en campo ofensivo. Así llegó el segundo gol en la cuenta particular de Lautaro de León en otro mano a mano a placer dentro del área resuelto con una enorme calidad.

Con un Celta B ya lanzado hacia la portería ya defendida por Manu Táboas, Manu Justo también alcanzó su segundo tanto ante el que fue su equipo con un derechazo desde el vértice del área que entró pegado a la cepa del poste.

Quedaban todavía por delante más de veinte minutos, pero ya no hubo noticias de cara a las porterías ante el indiscutible dominio del conjunto vigués en un partido que fue seguido desde el palco de A Lomba por el presidente del Celta Carlos Mouriño.