La Bandera de La Concha es la prueba más emblemática del remo, un lugar donde se ha forjado la leyenda para muchas embarcaciones. En la edición de 2019, el remo arousano estará representado por las traineras de Mecos, que ha logrado clasificar tanto a la masculina como a la femenina. Ambas tripulaciones ya se encuentran en Donosti desde el pasado martes y ya han tomado contacto con un campo de regatas que siempre acaba deparando alguna sorpresa a los participantes. La clasificatoria para las dos jornadas finales se va a disputar hoy en aguas de la bahía de San Sebastián y comenzará a las 17.30 horas con la clasificatoria femenina, donde además de Mecos, estará también el Náutico de Ribeira, con tres remeras de O Grove.

La clasificación será contrarreloj y las participantes tendrán que recorrer dos largos, la mitad de lo que realizan en una prueba normal de la Liga Galega, algo que las ha obligado a modificar de manera sustancial los entrenamientos de las últimas semanas para buscar una mayor explosividad. El objetivo es ser uno de los ocho mejores tiempos, ya que eso garantiza la presencia el domingo y el día 8 de septiembre en el mismo escenario, pero hay otras 19 embarcaciones con el mismo objetivo.

"Sabemos que aquello impone, pero tenemos esperanza en nuestra trainera pese a que solo se remen dos largos y las embarcaciones vascas tengan mejor preparada esa distancia", explicaba ayer el presidente de Mecos, Juan Ramón Outeda. El responsable de la entidad reconoce que el campo de regatas de La concha "suele ser muy inestable, puedes salir con un mar en calma, y de repente, encontrarte con olas altas, pero lo afrontaremos con confianza". El club, que comparte trainera con Coruxo, ha desplazado a las veinte remeras ya que "todas han hecho posible que estemos aquí y todas se merecen disfrutar de La Concha, y aunque se trata de un gasto muy importante, porque San Sebastián no es precisamente barato, deben estar todas ahí, aunque sean solo 14 las que van a remar". Tras conseguir ser campeonas gallegas y de España, así como vencer en la Liga Galega, hacer un buen papel en La Concha sería "algo extraordinario para nosotros, aunque somos conscientes de que estar entre las ocho primeras no será sencillo".

En el lado masculino, la trainera tendrá complicado para colarse en una de las siete plazas que hay para la final, donde ya aguarda la Donostiarra. Los grovenses tendrán que medirse, nada más acabar la regata femenina, a otras 23 embarcaciones, un buen número de ellas, de ACT, pero el equipo acude a San Sebastián con la ilusión del que no tiene nada que perder y con la intención de ser la gran sorpresa, redondeando así una temporada en la que finalizaron terceros en la Liga Galega.