19 de abril de 2019
19.04.2019
Faro de Vigo

El Arosa se empeña en perder el tren

Los vilagarcianos protagonizaron unos primeros 45 minutos calamitosos ante un Choco que jugó a placer - Pese a tener un hombre más toda la segunda parte, los locales no fueron capaces de batir a Cortegoso

19.04.2019 | 02:11
La distancia de los vilagarcianos respecto a la zona de play off se ve aumentada a cuatro puntos a falta de cinco jornadas. // I. Abella

La derrota del Arosa en el momento más inoportuno parece haberse convertido casi en un estigma las últimas temporadas. La ocasión la pintaban calva para fortalecer la candidatura a la cuarta plaza, pero sucedió todo lo contrario. Un tropiezo ante un rival directo delante de una afición que se preguntaba las razones de la falta de intensidad del equipo en una primera parte para olvidar.

Poco o nada hacía presagiar algo positivo para el Arosa tras los primeros minutos. Los de Redondela se adueñaron del balón desde el principio con un fútbol capaz de cambiar el ritmo a partir de tres cuartos tras hacer correr a su rival detrás por la mayoría del terreno de juego.

Por contra los de Rafa Sáez mostraban una imagen que transmitía una mayor apatía. Parecía que no había la energía suficiente para un partido de los que requería eso y más. Un hecho que acrecentaba la sensación de dominio de los de Redondela que jugaron a placer en la parcela ancha y con una autoridad que ponía en duda si la fortaleza mental de los locales era la apropiada para una cita de tanta trascendencia.

El 0-1 llegó pronto, pero con el suficiente tiempo como para que no sorprendiese en demasía. Una clara falta sobre Palmás fue botada por él mismo de manera potente y salvando la barrera por el lado del portero. Manu Táboas intervino, pero no logró blocar el balón y Félix estuvo más rápido y listo que nadie para hacer del balón suelto un gol ante la pasividad de la defensa.

El Arosa seguía sin carburar. Ni siquiera los balones directos a Sylla servían de consuelo con un Iago Vázquez que le estaba ganando en todos los duelos. Faltaba discurso futbolístico ante un rival que exigía algo más que un juego directo. Aún así, el Choco también supo adaptarse al escenario y jugar más replegado cuando lo requería la ocasión. En una de esas, Palmás profundizó por la derecha, pero su centro chut no encontró rematador.

Con la incómoda sensación de que el Arosa había regalado 45 minutos a su rival llegó el descanso. Tocaba mover ficha para paliar la anodina puesta en escena. Rafa Sáez dio entrada a Mou y a Chiqui, aún sin saber que solo un minuto después el Choco se quedaría en inferioridad por la expulsión de Comis. Todo parecía ponerse de cara y los vilagarcianos, a base de ritmo, fueron acercándose a la portería.

Primero un centro de Julio y luego una llegada de Javi Otero despertaron a la grada del bostezo general. Pero esa reacción a punto estuvo de ser truncada de no ser por una excepcional parada de Manu Táboas cuando Palmás se quedó solo en un mano a mano tras rebote que se convirtió en asistencia.

A continuación llegaron los mejores quince minutos de los locales. Sylla empezó a tomar protagonismo y obligó a Cortegoso a lucirse ante un zurdazo que iba directo a la escuadra. En la jugada siguiente también intervino el portero a un centro envenenado de Julio Rey, completando su particular hat trick salvando bajo palos una cesión envenenada de Lazcano. Aunque un poco antes Mou mandó fuera un cabezazo a bocajarro en plena avalancha arlequinada.

En pleno asedio el Choco se sacudió el dominio con una contra de Antón Vilas que pudo ser el 0-2. Fue un pequeño intervalo en el quiero y no puedo del Arosa que tuvo más episodios como el cabezazo de Chiqui que se fue fuera por poco o el más que posible penalti de Aitor sobre Sylla que reclamó toda A Lomba sin éxito.

Una ocasión perdida de dar un golpe de autoridad y que reduce el margen de error a la nada en la pelea por la cuarta plaza.

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