Paso atrás del Céltiga en su objetivo de intentar salvarse. Los de A Illa no cuajaron ayer un gran partido por muchos factores, que van desde los nervios por la situación que atraviesan hasta las condiciones metereológicas que ayer fueron en contra de los isleños, y hasta la mala suerte de toparse dos veces con el palo en las ocasiones más claras que tuvieron. Pero el golpe más duro fue la expulsión de Sergio Santos, con una segunda tarjeta amarilla bastante rigurosa, tanto en la dureza como en la posición en la que se cometió la falta. El medio centro llegado del Rápido de Bouzas hace tan solo una semana estaba siendo clave en el motor isleño, junto a Jacobo Millán, y los locales notaron tanto su ausencia que, tan solo un minuto después de irse a los vestuarios, encajaron el primer tanto.

Las condiciones meteorológicas marcaron el encuentro, sobre todo en la primera parte, dificultando cualquier acción de ambos equipos, pero sobre todo, del Céltiga, que luchaba contra el viento. Con un campo muy pesado y un fuerte viento que frenaba el balón en ocasiones, los dos equipos comenzaron el duelo con constantes imprecisiones en el pase y sin apenas acercamientos claros a las áreas rivales. Era el Vilalbés el que parecía querer tomar el mando pero se encontraba con la estructura defensiva de un Céltiga que le impedía cualquier acercamiento. De hecho, el único de cierto relieve fue un centro chut de López que se fue alto mientras Marcos Bermúdez acompañaba con la mirada.

Los dos porteros eran meros espectadores, más allá de algún balón que, muy de vez en cuando, superaba las defensas y que ellos recogían sin ningún tipo de apuro.

La primera ocasión clara del encuentro no llegaría hasta el 34, en un saque de falta de Jacobo Millán que tocó lo suficiente Sebas para alejar el balón de Pita, pero este se estrelló en el palo. La réplica visitante llegaría en un disparo de Álex Pérez desde fuera del área que atrapó sin problemas Marcos Bermúdez.

La segunda mitad comenzó con los mismos argumentos que en la primera, las condiciones metereológicas no ayudaban a que se viese un buen espectáculo, aunque ambos equipos lo intentaban sin descuidar sus defensas. Pero llegó el minuto 54 y una entrada de Sergio Santos a destiempo le suponía la segunda amarilla. Tan solo dos minutos después, uña segunda jugada en un córner era rematada al fondo de las mallas de Muiña con un certero cabezazo.

Javi Rey movió el banquillo buscando una mayor presencia ofensiva, ya que el resultado no beneficiaba en nada al Céltiga. Consiguió tener más empuje y rondar con cierto peligro la meta de un nervioso Pita, pero las ocasiones claras eran para el Vilalbés, como un disparo de Javi Ballesteros en el 76 que atrapó Marcos Bermúdez. Tan solo un minuto después llegó la ocasión más clara del Céltiga en un remate al saque de una falta que atrapó Pita con muchas dificultades.

En el descuento llegaría la sentencia en una cabalgada de Santi. El delantero del Vilalbés recogió el rechace de una falta a diez metros de su área y sin que nadie le estorbase se plantó ante Marcos Bermúdez, al que batió por bajo. Todavía hubo tiempo para que Igor Sevivas estrellase un balón en el palo de la portería de Pita.

El resultado obtenido ante el Racing Vilalbés da todavía más dramatismo al derbi que se va a disputar el próximo domingo en A Senra, donde los de A Illa visitarán a un Ribadumia que también trata de coger oxígeno para no hundirse en los puestos de descenso a Preferente.