Punto a tener muy en cuenta el conseguido por el Ribadumia en Calabagueiros, no solo por la importancia del mismo sino también por la jerarquía de un Barco construido para fines muy diferentes a los de los salinienses.

Esa condición de favorito de los de Valdeorras le llevó a salir en tromba en los primeros compases. Sufrieron los de Luis Carro para atemperar el juego y vislumbrar un mejor horizonte. El buen hacer defensivo les permitió incluso alguna situación de contra con mucha ventaja como una protagonizada por Hugo Soto que no acertó a resolver.

Esa posibilidad de hacer daño a un Barco al que no le valía otra cosa que los tres puntos volvió a aparecer en la segunda parte, pero entre Fran Fandiño y Tomás Abelleira no pudieron hacer algo más que el susto que se llevó la parroquia local.

El Barco con una presencia física en los balones aéreos muy superior al Ribadumia trató de encontrar el camino al área rival por la banda. Pero enfrente se toparon con un rival muy serio en lo defensivo y que en ningún momento se arredró ante las torres locales.

El punto final permite a los de A Senra situarse con 22 puntos, pero sin llegar a abandonar las plazas de descenso directo.