El Cortegada superó en el derbi al Arxil en un partido con dos caras. En la primera parte, las verdes estuvieron a un alto nivel, sobre todo en el juego interior, mientras que en la segunda fueron las vilagarcianas las que, apoyadas en una gran intensidad defensiva, fueron superiores y lograron dar la vuelta a un encuentro que se le había puesto cuesta arriba en los primeros 20 minutos.

El Arxil tomó ventaja tras un gran primer tiempo, en el que estuvo muy bien en el juego interior y aprovechó la falta de intensidad por momentos de la defensa del Cortegada. El conjunto de Vilagarcía tampoco estuvo acertado en los lanzamientos, lo que propició que las pontevedresas se pusieran un 13-4 y forzaran el primer tiempo muerto del partido, tras el cual las visitantes se acercaron un poco en el marcador gracias a cuatro puntos de Andrea Ríos.

Las locales, conscientes de la plantilla corta que tiene su rival, buscaron cargarlo de faltas desde el principio con su juego interior y un buen trabajo colectivo, que les permitió acabar el primer cuarto 17-11 arriba en el marcador.

En el segundo tiempo, el Cortegada aumentó la intensidad defensiva, pero el Arxil seguía muy fino en el juego interior y empezó a ampliar distancias, con una pequeña aportación de puntos desde el exterior. Sin embargo, la intensidad inicial empezó a pasar factura a las locales y, tras un tramo un tanto alocado del partido, el Cortegada logró evitar un parcial desfavorable (23-23), yéndose al descanso solo seis puntos abajo (40-34).

En la reanudación, el cuadro vilagarciano parecía otro. Aumentó la intensidad defensiva y fue reajustando su juego, recortando distancias desde los primeros compases del tercer cuarto. El Arxil también parecía otro. Toda la precisión que tuvo en los dos primeros tiempos ya no estaba y empezaba a buscar más los lanzamientos exteriores, provocado por el buen trabajo defensivo de sus rivales, con lo que cometió más fallos.

Esta intensidad defensiva del Cortegada restó frescura en ataque a ambos equipos, lo que se notó en el parcial final del tercer cuarto. Las arousanas supieron aprovechar sus ocasiones para empatar en torno al ecuador (42-42) y para ponerse por delante por primera vez en el partido a falta de unas centésimas para el final del tiempo (46-49). Sin embargo, en la última jugada, Pressley marcó un triple sobre la bocina para devolver la igualada al marcador y forzando además la falta de Andrea Ríos, pero no estuvo acertada en el tiro adicional.

Así, el último cuarto empezó con un 49-49 que dejaba todo por decidir y con un Cortegada que imprimió un ritmo muy alto, con lo que se puso pronto por encima (51-53). El Arxil reaccionó para volver a dar la vuelta al marcador, pero se le agotaron las ideas en ataque y eso favoreció que las arousanas volvieran a mandar en el luminoso.

Las verdes optaron por cambiar a defensa en zona, que les funcionó a corto plazo para acercarse en el marcador, pero en ataque seguía sin funcionar. A falta de un minuto, el Cortegada se ponía siete puntos arriba, una ventaja insalvable a pesar del triple de Gala Mestres con el que parecía que el Arxil se volvía a meter en el partido, pero las vilagarcianas supieron gestionar su ataque y acabaron cediendo en un engañoso resultado.