El Grixoa plantó cara a uno de los gallitos del grupo pero pagó cara una mala primera parte en la que encajó dos goles.

El Cerceda aprovechó la falta de ideas de los de Javier Oreiro. Los visitantes avisaron por primera vez en el minuto 20 en una acción individual estelar de Herbert, que se deshizo de su par con un autopase con el tacón y de espaldas al defensor, se plantó solo ante Brais y el portero del Grixoa evitó el 0-1 con una buena intervención. La resistencia local duró tan solo cinco minutos más, hasta que Cano abrió la lata en el 25 al cabecear al fondo de la red y libre de marca en el segundo palo un centro desde la banda derecha de Noé. El tanto no espoleó al bloque local, que cargó el ataque por la banda izquierda sin premio.

Así, el castigo todavía fue mayor con el segundo gol del Cerceda, obra también de Cano al rematar con la cabeza en el área pequeña un saque de esquina a falta de ocho minutos para llegar al descanso. Con el 0-2 en el marcador de Santa Isabel, el duelo se convertía en una utopía para el Grixoa.

Tras el paso por vestuarios y un doble cambio mejoraron los locales. Con todo, fue el Cerceda quien, en dos chispazos, pudo hurgar en la herida local.

Primero, Herbert en otro mano a mano con Brais del que salió victorioso el portero del Grixoa, y cinco minutos después, en el minuto 60, Granada enmudeció Santa Isabel con un lanzamiento desde la frontal que se fue lamiendo el poste. Sin embargo, el Grixoa hizo lo más difícil y logró meterse en el envite a falta de 28 minutos para el final gracias a un golazo de Jacobo, que recibió en la frontal y puso la pelota lejos del alcance de Diego. El tanto animó al Grixoa, que no culminó la sorpresa.

Al Dorneda no le vale sumar de uno en uno y ayer un postrero gol del visitante Guti impidió a los de Brizzola sumar tres puntos que eran más que vitales, 1-1, ante el Bertamirans.